Bogotá continúa enfrentando un panorama complejo en materia de seguridad ciudadana. Aunque durante 2025 nueve de los once delitos de alto impacto registraron reducciones, la percepción de inseguridad sigue presente entre los habitantes de la capital, especialmente en barrios, el transporte público y zonas comerciales.
Así lo plantea un análisis del exconcejal de Bogotá y experto en innovación tecnológica y educativa Nelson Cubides, quien advierte sobre el contraste entre las cifras oficiales y la experiencia cotidiana de los ciudadanos. “La seguridad no es solo un número en un reporte, sino la tranquilidad de poder caminar por la calle sin miedo”, señala Cubides.

De acuerdo con los datos citados por el experto, la ciudad cuenta actualmente con unos 16.153 policías, lo que representa un déficit superior al 32 % frente al estándar recomendado por la ONU, que establece un mínimo de 300 efectivos por cada 100.000 habitantes. Esta situación, según el análisis, limita la capacidad de respuesta y la presencia disuasiva de la fuerza pública en distintos sectores de la ciudad.
Cubides recuerda que en 2024 se registraron 1.204 homicidios en Bogotá, la cifra más alta en los últimos ocho años. Aunque en 2025 se evidenció una reducción, subraya que “estas cifras hablan de la magnitud del problema que aún enfrenta la ciudad”.

En ese contexto, se plantea la necesidad de fortalecer el pie de fuerza con el respaldo del Gobierno nacional para asignar cerca de 10.000 policías adicionales, con el fin de alcanzar estándares mínimos y consolidar estrategias de reacción rápida y presencia constante en el territorio.
El análisis también destaca el papel de la tecnología como complemento a la labor policial. Herramientas como los sistemas de videovigilancia, los centros de comando y control interconectados y las plataformas de geolocalización avanzada son señaladas como claves para mejorar la eficiencia operativa. “Integrar cámaras de vigilancia de conjuntos residenciales con la base de datos de la Policía y mejorar el análisis de video puede marcar la diferencia entre prevenir un delito o llegar cuando ya ocurrió”, se indica.

Asimismo, se mencionan avances en la atención de emergencias, como la incorporación de videollamadas, chat silencioso y geolocalización avanzada en la Línea 123, como ejemplos de cómo la tecnología puede potenciar la respuesta institucional.
Finalmente, el planteamiento insiste en que la tecnología no sustituye a la fuerza policial, sino que multiplica su eficacia, y propone que la política de seguridad combine mayor presencia de agentes con sistemas inteligentes de apoyo. “Bogotá merece vivir con tranquilidad”, concluye el análisis, al señalar la importancia de fortalecer la confianza ciudadana y avanzar hacia una ciudad más segura.










