La investigación por el secuestro y robo del que fue víctima la diseñadora de modas Diana Ospina en Bogotá sigue revelando elementos clave. De acuerdo con información de las autoridades que adelantan las pesquisas, uno de los conductores de los taxis en el que ocurrió el denominado ‘paseo millonario’ ya había sido condenado anteriormente por hurto calificado, justamente por hacer esa práctica.

El caso ocurrió en la madrugada del domingo 22 de febrero, cuando Ospina abordó un taxi a las afueras de una discoteca. Horas después fue secuestrada, obligada a entregar el dinero de sus cuentas bancarias y posteriormente abandonada en la vía que conduce de Bogotá a Choachí. La víctima reapareció el lunes 23 de febrero y desde entonces ha entregado detalles a la Fiscalía que hoy son pieza clave en el proceso.
Según trascendió de las autoridades, el conductor fue identificado como Juan Pablo Gómez Cardozo, de 20 años, quien se presentó ante el Gaula junto a su abogado y aseguró que actuó bajo amenazas de dos delincuentes que lo obligaron a participar y arrancar el vehículo.

Sin embargo, las autoridades pusieron la lupa sobre su pasado judicial. En junio de 2024 fue capturado por un caso similar ocurrido tras recoger pasajeros en el centro comercial Centro Mayor. En ese episodio, otros hombres armados abordaron el vehículo y despojaron a las víctimas de sus pertenencias. Por ese hecho fue condenado a un año y ocho meses de prisión.
El testimonio de Ospina también está siendo clave en la investigación. La mujer aseguró que el conductor actuaba de forma extraña y que, durante el recorrido, parecía comunicarse en clave por celular. Minutos después, un segundo taxi interceptó el vehículo y de él descendieron dos hombres que participaron en el secuestro.

Otro elemento que analizan los investigadores es que ambos taxis pertenecerían al mismo propietario, quien asegura que los arrienda a terceros y niega cualquier vínculo con el crimen.
La Fiscalía también estableció que la víctima fue llevada inicialmente al sector de Ciudad Montes, donde los delincuentes realizaron retiros bancarios que sumarían cerca de 40 millones de pesos. Posteriormente, habría sido trasladada y retenida por otras personas.

Las autoridades avanzan en la identificación de los demás implicados y en la ubicación de una vivienda que, al parecer, sería utilizada como centro de operaciones para este tipo de delitos en la capital.
