Por más de cuatro horas, Diana Ospina, la mujer víctima de un secuestro y hurto en un taxi de Bogotá, y que apareció luego de casi un día perdida, rindió declaración ante una fiscal especializada del Gaula.

Advirtió los detalles de su secuestro, de los casi dos días que estuvo en poder de los delincuentes que se subieron al taxi en el que se movilizaba de regreso a su casa.
Su relato fue estremecedor e impactante de las horas de su historia de terror.
SEMANA conoció un nuevo video que muestra cómo dos hombres abordaron el taxi en el que viajaba Diana Ospina, el domingo en la madrugada. Las imágenes son perturbadoras. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/hPDKyqYWvl
— Revista Semana (@RevistaSemana) February 24, 2026
Diana Ospina le contó a la Fiscalía que desde que inició el recorrido, tras salir del establecimiento nocturno, en Chapinero, la madrugada del domingo 22 de febrero, sospechó del conductor del taxi, el mismo que este martes se acercó a la Fiscalía a entregar su versión de los hechos.
La víctima de este “paseo millonario”, considerado un secuestro, le dijo a la fiscal del Gaula que el conductor hablaba en clave con otras personas a través de su celular.
Sin embargo, como continuó con el recorrido normal a su casa, no alertó a sus amigos y familiares. Fue justamente cuando estaba por llegar que dos hombres se subieron al taxi y arrancó el secuestro.
Aseguró que todo ocurrió muy rápido. Fue en cuestión de segundos cuando abrieron las puertas del taxi y se subieron los dos hombres. Ahí empezó el drama.

Las primeras horas, de acuerdo con Diana Ospina, fueron las más complejas. Estuvo en el taxi y los delincuentes eran más agresivos, incluso nerviosos, casi inexpertos en el crimen. En el vehículo la obligaban a estar con la cabeza agachada para evitar que se percatara del recorrido.
En el taxi estaban ella y tres delincuentes. El conductor y quienes aparecieron en los videos de seguridad, los mismos que en otras imágenes se ven en los alrededores del establecimiento nocturno donde Diana estaba con sus amigos. Los delincuentes fueron violentos y la amenazaban con lo que sería un arma de fuego; incluso intentaron golpearla.
El recorrido los llevó hasta el sur de Bogotá, en el sector de Ciudad Montes, localidad de Puente Aranda, donde realizaron algunos retiros en cajeros electrónicos.
El monto de lo hurtado a Diana Ospina, según su familia, superó los 40 millones de pesos. Luego, los delincuentes decidieron entregar a la víctima a otra organización criminal.

Fue cuando arrancó otro suplicio para Diana Ospina. En la silla trasera del taxi, con su cabeza agachada, sintió cómo los delincuentes se empezaron a desplazar; ahora percibía que el vehículo se esforzaba más, como en una pendiente. La llevaron hasta una casa y allí la tuvieron en una habitación.
Ella contó que en lo poco que pudo sentir, parecía que estaban saliendo de la ciudad de Bogotá, una eterna subida que la alejaba del ruido. Le decían que permaneciera callada, mientras los secuestradores hablaban en clave.
Fuentes del proceso advirtieron que la víctima estuvo con los ojos vendados, incluso con una capucha. Fueron más de 12 horas en este sitio donde los delincuentes, con más experiencia, le decían que la iban a soltar, que le permitirían estar en libertad, como efectivamente ocurrió en la noche del lunes 23 de febrero.
Atentos.
— Melquisedec Torres (@Melquisedec70) February 24, 2026
Resumen del secuestro de Diana Ospina, que terminó anoche felizmente para ella y su familia:
- Empezó como un “paseo millonario” de una o dos horas en la madrugada del domingo y se volvió secuestro extorsivo.
- Estuvo en manos de dos grupos, el que la ataca primero… pic.twitter.com/fDOMCkcHJ7
Diana Ospina aseguró que no hubo más agresiones mientras estaba en esa casa, que incluso le ofrecieron comida, pero ella no recibió nada. Insistió en que desde el conductor hasta los hombres que se subieron al taxi en el que estaba, estarían comprometidos con su secuestro, incluso el conductor del taxi en el que se movilizaban los delincuentes.
La Fiscalía recibió la declaración de Diana Ospina, que se suma a un listado de actos de investigación que avanzan con el propósito de establecer la plena identidad de los responsables del secuestro y, por supuesto, dar con su captura. Recuperaron videos, fotos y testimonios fundamentales para la investigación.
El conductor del taxi en el que se movilizaba Diana se acercó a la Fiscalía y rindió una diligencia de declaración, en compañía de su abogado.
Según su relato, él también sería una víctima; dijo que estuvo amenazado por los hombres que subieron a su vehículo. Esta versión contrasta, según los investigadores y la propia víctima, luego de advertir que todos se conocían y sabían del plan criminal.

Los investigadores de la Fiscalía recopilaron las grabaciones de las cámaras de seguridad en varios puntos de la ciudad para armar el rompecabezas del secuestro de Diana Ospina.
Se trabaja en la identificación, con pistas claras de los secuestradores, de que no se trataría de un hecho aislado, sino de una organización criminal dedicada al paseo millonario en las afueras de los establecimientos nocturnos.
Son muchos los detalles que se mantienen en reserva de la extensa declaración de la víctima, para no entorpecer la investigación.
