El cambio climático ya es una de las discusiones que buscan marcar el futuro del campo en Cundinamarca. Productores, comunidades y organizaciones del departamento llevaron sus propuestas a un foro en Fusagasugá.
Allí plantearon medidas para que la actividad agropecuaria pueda adaptarse a los cambios ambientales sin dejar de ser productiva y rentable.

El campo busca producir de manera más sostenible
El encuentro hizo parte de la construcción participativa de la nueva Política Pública de Desarrollo Rural de Cundinamarca y estuvo enfocado específicamente en sostenibilidad y cambio climático.
Allí se discutieron alternativas para enfrentar los efectos que las transformaciones ambientales tienen sobre las actividades agropecuarias.
Uno de los planteamientos fue crear incentivos para los productores que implementen prácticas sostenibles.
La propuesta busca que quienes desarrollen proyectos relacionados con la sostenibilidad ambiental puedan contar con mecanismos que favorezcan este tipo de iniciativas.
Los participantes también pusieron sobre la mesa la necesidad de fortalecer la asistencia técnica.
La idea es avanzar hacia modelos de extensión rural que incorporen prácticas sostenibles, pero que al mismo tiempo ayuden a mejorar la rentabilidad y la competitividad de los sistemas agroalimentarios.
En el foro participaron funcionarios del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Corporación Autónoma Regional (CAR), AGROSAVIA y la Secretaría de Bienestar Verde, entre otras entidades, de acuerdo con la Gobernación de Cundinamarca.
Las propuestas recogidas en Fusagasugá serán incorporadas al proceso de construcción de la nueva política pública de desarrollo rural.
La Gobernación informó que las discusiones continuarán durante las próximas semanas mediante nuevos foros sectoriales en distintos territorios del departamento.

Agua y recursos naturales, entre las prioridades
La protección del recurso hídrico y de los recursos naturales fue otro de los asuntos abordados durante la jornada.
Los productores y demás participantes plantearon la importancia de que la nueva política tenga en cuenta la adaptación de las actividades agropecuarias a los efectos del cambio climático.
También se propuso integrar los sistemas de información existentes para mejorar la planificación rural.
Esta herramienta permitiría contar con una visión más articulada para la toma de decisiones relacionadas con el territorio y las actividades productivas.

Otro de los planteamientos estuvo relacionado con la normatividad sobre recursos naturales, biodiversidad y actividades agrícolas.
Los participantes propusieron revisar y promover ajustes, además de fortalecer el acompañamiento pedagógico para que productores y comunidades conozcan y puedan aplicar estas disposiciones.
Así, el reto que plantean los productores no se limita a proteger los recursos naturales: también apunta a encontrar formas de producción que permitan al campo de Cundinamarca adaptarse al cambio climático y mantener su productividad y rentabilidad.
