Bogotá

El expediente Ferrari: los detalles del caso de la posible millonaria estafa a empresarios en Bogotá

Millonarios pagos por carros de lujo que nunca llegarán a Colombia. Al menos seis empresarios denuncian una presunta estafa comercial tras hacer abonos.

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25 de julio de 2026 a las 3:18 a. m.
Desde el 4 de julio, Autos Italianos de Colombia perdió la representación. El concesionario está siendo desmontado.
Desde el 4 de julio, Autos Italianos de Colombia perdió la representación. El concesionario está siendo desmontado. Foto: Paula Lopez

Durante meses, varios empresarios colombianos creyeron que estaban dando el primer paso para conducir algunos de los vehículos más exclusivos del mundo. Firmaron contratos, consignaron anticipos por cientos de dólares y esperaron la confirmación de que sus Ferrari entrarían a producción.

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Hoy, en cambio, aseguran no saber con certeza qué ocurrió con el dinero que entregaron. Sus denuncias, sumadas a la pérdida de la representación oficial de Ferrari en Colombia y a una investigación preliminar abierta por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), dieron origen a una trama que apenas comienza a revelar sus primeras piezas y que podría tratarse de un millonario caso de estafa, si es que así lo determinan las autoridades.

En el centro de la controversia aparece Autos Italianos de Colombia, compañía que hasta el 4 de junio de este año fungió como representante oficial de Ferrari en el país. Según las denuncias conocidas hasta ahora, varios clientes habrían firmado contratos para adquirir modelos de edición limitada y pagado cuantiosos anticipos con el fin de asegurar un cupo de fabricación.

Las denuncias contra el distribuidor de Ferrari ya generan reacciones desde la casa matriz.
Las denuncias contra el distribuidor de Ferrari ya generan reacciones desde la casa matriz. Foto: Getty Images

Las primeras operaciones cuestionadas se habrían concretado durante los últimos meses de 2025 y los primeros de 2026, cuando varios empresarios iniciaron procesos de compra de modelos exclusivos de la marca italiana. En algunos casos, los clientes habrían recibido instrucciones para consignar anticipos que permitirían reservar un lugar dentro de la producción de los vehículos.

Uno de los hechos que marcaría el desarrollo posterior del caso ocurrió el 20 de mayo de 2026. Según Antonio Mendivil, uno de los empresarios afectados, ese día habría realizado una transferencia cercana a los 30.000 dólares como parte del proceso de adquisición de un Ferrari. Semanas después, según su relato, conoció que la representación de la marca en Colombia había sido retirada.

El 4 de junio, Ferrari puso fin a la relación comercial con Autos Italianos de Colombia. A partir de ese momento, varios compradores comenzaron a indagar por el estado de sus negocios y, según sus versiones, habrían encontrado dificultades para obtener respuestas sobre la fabricación de los vehículos o el destino de los recursos entregados.

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Las denuncias

Las versiones conocidas hasta ahora corresponden a empresarios que sostienen haber cumplido con los pagos exigidos para iniciar el proceso de compra.

Uno de ellos aseguró haber destinado buena parte de sus ahorros a la adquisición del vehículo que consideraba el automóvil de sus sueños. Según su relato en SEMANA, habría suscrito un contrato por un Ferrari cuyo valor superaría los 600.000 dólares y habría entregado más de 130.000 dólares entre anticipos y pagos asociados al proceso. No obstante, sostiene que nunca recibió confirmación definitiva sobre la fabricación del automóvil y que, con el paso de los meses, las respuestas del concesionario se hicieron cada vez más escasas.

Ferrari
El caso de Ferrari Colombia continúa escalando tras conocerse nuevos detalles sobre la pérdida de la representación de la marca y un préstamo incumplido. Foto: Suministrado a Semana

De acuerdo con la versión expuesta por su defensa, solo una parte de los recursos habría sido girada a Ferrari para reservar el cupo de producción, mientras que el resto permanecería sin una explicación definitiva.

Antonio Mendivil, otro de los clientes de Ferrari, explicó que después de efectuar el pago de los 30.000 dólares, conoció que Ferrari había retirado la representación a Autos Italianos de Colombia.

De acuerdo con la información que ha trascendido, son, al menos, siete comparadores los que estarían en la misma situación. Sin embargo, todavía no existe un consolidado oficial del número de presuntos afectados, ni sobre el monto total de los recursos comprometidos.

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Mientras los compradores buscaban respuestas, Ferrari confirmó que Autos Italianos de Colombia ya no representa oficialmente a la marca en el país.

La compañía indicó que los hechos denunciados corresponderían a la relación comercial entre los clientes y el antiguo distribuidor, y manifestó que trabaja en la designación de un nuevo representante para Colombia, además de garantizar el servicio posventa para los propietarios de vehículos Ferrari.

De acuerdo con los reportes de extrabajadores de la firma en Colombia, la empresa habría buscado como inversionista a Adolfo Salume, quien es un empresario y político salvadoreño, para que Autos Italianos de Colombia pudiera superar las deudas por más de 1,5 millones de dólares que tenía. Sin embargo, ese negocio no fue bien visto por Ferrari Estados Unidos, que, en represalia por la operación sin autorización, le retiró la representación en Colombia.

El crecimiento de las denuncias llevó a la Superintendencia de Industria y Comercio a iniciar actuaciones preliminares para establecer si existieron posibles vulneraciones a los derechos de los consumidores.