El caso Zulma Guzmán, en el que dos menores murieron tras consumir frambuesas presuntamente contaminadas con talio, podría dar un giro con un nuevo testimonio que identificó a otra mujer vinculada a la cadena de entregas.
Ese relato, aportado por el domiciliario que llevó el paquete, pone el foco ahora en Zenaida Vargas Pava como la persona que puso el envío en manos del repartidor.

Zenaida Vargas Pava, una mujer adulta mayor mencionada en el expediente, aparece en la declaración del repartidor, a la que tuvo acceso Noticias Caracol, como la persona que, tras ser contactada por un hombre identificado en el proceso como Jeisson (Jeisson Rosas), entregó la bolsa sellada que contenía las frambuesas.
El domiciliario relató que ella pagó el servicio en efectivo, le entregó 10.000 pesos e insistió para que completara la entrega.

El testimonio reconstruye momentos importantes como la recogida en un edificio del norte de Bogotá, la negativa inicial de una adolescente que abrió la puerta —quien dijo que nadie había pedido nada— y la insistencia telefónica posterior para que el repartidor regresara y completara la entrega.
También consta en el expediente que, tras concretarse el envío, la mujer le escribió para confirmar que el paquete había sido recibido. Por ahora, la Fiscalía no ha formalizado una vinculación en su contra.
Por ahora, no existe una vinculación formal en su contra de Zenaida por parte de la Fiscalía y las indagaciones buscan establecer el alcance de su participación dentro de la cadena de hechos. SEMANA habló con la entidad competente y confirmó esta información.

La investigación se originó en abril de 2025, cuando frambuesas contaminadas con talio fueron entregadas en una residencia del norte de Bogotá. Horas después, dos menores, de 13 y 14 años, murieron por intoxicación, mientras otros niños resultaron afectados. El talio es un metal altamente tóxico cuya ingestión puede provocar daños graves en el organismo.
Mientras en Colombia continúan las actuaciones judiciales, Zulma Guzmán, principal señalada por la Fiscalía, permanece detenida en el Reino Unido, donde enfrenta un proceso de extradición. En paralelo, avanzan diligencias en ambos países, a la espera de que las autoridades definan los siguientes pasos del proceso penal.
Además del testimonio del domiciliario, las pesquisas incluyen rastros de pagos y cruces de información que han llevado a identificar cuentas y líneas de comunicación vinculadas al envío. Entre esos elementos figura el registro de un pago por la plataforma Nequi que habría sido usado para cerrar la transacción del servicio de mensajería.










