Las obras de infraestructura vial en el norte de Bogotá avanzan con celeridad y ahora el Distrito confirmó una nueva intervención que impactará uno de los corredores más transitados de la ciudad. La medida hace parte de los trabajos asociados al futuro corredor de la carrera Séptima y a la conexión con nuevas troncales de TransMilenio.

La estructura que será demolida es el puente vehicular ubicado en la calle 100 con carrera Séptima, una infraestructura clave para la movilidad entre las localidades de Usaquén y Chapinero, además de ser una de las más recordadas por las historias urbanas a su alrededor. Según informó el Distrito, la demolición permitirá ampliar la capacidad vial del sector y avanzar en la construcción de nuevas conexiones relacionadas con las futuras troncales de TransMilenio.
La renovación de este corredor será clave, ya que pasará de dos a cuatro carriles, con el objetivo de mejorar el flujo vehicular en uno de los puntos con mayor congestión del norte.

La Secretaría Distrital de Movilidad deberá implementar un Plan de Manejo de Tráfico (PMT) para coordinar los cierres y desvíos que se aplicarán durante las obras. Aunque el cronograma definitivo todavía no ha sido revelado oficialmente, el Distrito confirmó que habrá restricciones de movilidad en el sector mientras se ejecutan las labores de demolición y construcción de la nueva estructura.
Por ahora, las vías habilitadas son la Calle 11, para el movimiento norte-sur, y las calles 15 y 19 para el movimiento en ambos sentidos.

La calle 100 es una de las arterias principales de la capital y sirve como límite entre localidades como Usaquén, Chapinero, Suba y Barrios Unidos. Además, comunica sectores empresariales, comerciales y residenciales de alta circulación vehicular.
Desde el inicio de las intervenciones para la construcción de la troncal de la Avenida 68, este corredor vial ha visto la disminución en la velocidad en sus recorridos, por lo que ya hay una preparación por parte de la ciudadanía.
Aunque las autoridades todavía no han entregado el detalle completo de los desvíos, experiencias recientes en otras demoliciones viales de Bogotá permiten anticipar cierres parciales y cambios temporales en rutas de transporte público y vehículos particulares.

Durante las obras adelantadas en la avenida Las Américas con calle 13, por ejemplo, la Secretaría de Movilidad implementó contraflujos, cierres nocturnos y rutas alternas para garantizar la circulación vehicular mientras se demolían los puentes de Puente Aranda.
El corredor de la carrera Séptima hace parte de los proyectos estratégicos contemplados para fortalecer la movilidad en el oriente y norte de la capital.
