La Secretaría Distrital de Movilidad (SDM) puso en marcha uno de los procesos contractuales más estratégicos para el futuro del transporte público en la capital: la estructuración del Sistema Interoperable de Recaudo (SIR), una plataforma tecnológica que integrará, bajo un mismo estándar, los pagos del componente troncal, zonal y férreo del sistema.

El objetivo es que esta plataforma esté lista en septiembre de 2027, fecha en la que se proyecta el inicio de las operaciones del metro de Bogotá. Para ese momento, el Distrito espera contar con un sistema capaz de procesar millones de transacciones diarias y administrar de forma centralizada el recaudo de todo el transporte público de la capital.
Así las cosas, el SIR será la plataforma tecnológica que administrará los pagos del transporte público cuando entre en funcionamiento el metro y que, en la práctica, se convertirá en el “cerebro” financiero de toda la movilidad de la ciudad.

De acuerdo con los estudios previos del proceso, el proyecto busca crear un sistema central que integre el recaudo del metro, TransMilenio, el SITP, los cables y futuros modos de transporte como el Regiotram.
El objetivo es que los usuarios puedan pagar con distintos medios —tarjetas del sistema, tarjetas bancarias, pagos sin contacto o billeteras digitales— mientras un único sistema central calcula las tarifas, procesa las transacciones y distribuye los recursos entre los operadores.

Uno de los aspectos que más destacan en los documentos técnicos es que el propio estudio reconoce que el modelo planteado por Bogotá es poco común a nivel internacional. Esto se debe a que el nuevo sistema deberá convivir durante varios años con las tecnologías de recaudo existentes, mientras se realiza la transición hacia una plataforma completamente interoperable.
El proceso, identificado como licitación pública SDM-LP-10-2026, no se limita a actualizar un software. Según los estudios previos, el objeto contractual incluye la definición, diseño, desarrollo, implementación y mantenimiento del Estándar de Interoperabilidad y del denominado “nivel 4” del SIR, así como la operación de una Unidad de Certificación y Homologación y de una Unidad de Seguridad.

En términos prácticos, se busca crear la arquitectura que permitirá que todos los modos de transporte, incluido el metro, operen bajo un esquema transaccional unificado.
En otras palabras, el sistema no reemplazará de inmediato los esquemas de pago actuales del transporte público, sino que funcionará en paralelo con ellos mientras se integran progresivamente los diferentes modos de la ciudad.
Actualmente, el Sistema Integrado de Recaudo, Control e Información al Usuario (SIRCI) opera con una arquitectura cerrada y dependiente de tecnología propietaria, bajo un esquema diseñado cuando el sistema contaba con un único ente gestor y un solo operador de recaudo.
Esa configuración, advierte el estudio, dificulta la incorporación de nuevos proveedores tecnológicos, limita la adopción de medios de pago innovadores y genera dependencia contractual.
La arquitectura propuesta se basa en un modelo conocido como Account Based Ticketing (ABT), en el que la información del usuario y las reglas tarifarias no se almacenan en la tarjeta, sino en una plataforma central. Esto permitiría integrar distintos medios de pago y aplicar esquemas tarifarios más complejos, como transbordos entre sistemas o tarifas diferenciadas.
Con la entrada en operación de la primera línea del metro y otros proyectos como Regiotram y nuevas troncales, el Distrito considera que el modelo actual resulta insuficiente. Por ello, plantea migrar hacia una arquitectura abierta, interoperable y escalable, que permita integrar distintos actores y medios de pago bajo reglas técnicas comunes.
El llamado “nivel 4” del SIR será el núcleo del sistema. Allí se concentrará la validación de transacciones, la compensación entre operadores y la consolidación de información financiera. En la práctica, el adjudicatario administrará el estándar que permitirá que diferentes tecnologías de pago funcionen dentro del transporte público.
Un elemento clave será la Unidad de Certificación y Homologación. Cualquier proveedor que quiera integrarse al sistema deberá cumplir protocolos técnicos definidos dentro del SIR. Esto implica que el nuevo operador tendrá un rol determinante en la definición de especificaciones y estándares, aunque bajo supervisión distrital. La Unidad de Seguridad, por su parte, será responsable de garantizar la protección de datos y la integridad de las transacciones.

El modelo también impacta directamente la sostenibilidad financiera. El esquema tarifario del SITP distingue entre tarifa técnica, que refleja el costo real de operación, y tarifa al usuario. Para que el sistema sea viable, el Distrito necesita información precisa y trazable de cada validación. El nuevo SIR busca fortalecer esa capacidad de medición y control.
La SDM ejercerá la autoridad del sistema, mientras que TransMilenio S.A. continuará como ente gestor del SITP y la Empresa Metro de Bogotá S.A. deberá articularse tarifaria y operacionalmente bajo este nuevo estándar.
