El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) ha dado un paso decisivo en la ejecución del Grupo 7, el tramo más extenso de la futura troncal de la Avenida 68.
Con el objetivo de avanzar con mayor rapidez en un proyecto que es de suma importancia para la conectividad de Bogotá, la entidad anunció una reconfiguración vial de alto impacto que entró en vigencia este miércoles 29 de abril.
La medida busca equilibrar el avance de la infraestructura sin sacrificar el flujo vehicular de una de las arterias más congestionadas de la capital.

La principal modificación radica en el puente vehicular frente a Cafam Floresta. A partir de la fecha, esta estructura cambió su sentido de circulación y ahora opera exclusivamente en sentido sur-norte.
Esto responde a la necesidad de liberar espacio en el costado oriental para avanzar en frentes de obra críticos que, una vez finalizados, transformarán la experiencia de viaje de miles de bogotanos que cruzan la ciudad de extremo a extremo.
Obras que transforman la ciudad
La importancia de estos cambios va más allá de un simple desvío. El Distrito está concentrando esfuerzos en la consolidación de la calzada suroriental para tráfico mixto, la modernización de las redes pluviales y de alcantarillado, y la adecuación del espacio público bajo el puente.
Además, se trabaja a toda marcha en la construcción de la bocacalle en la carrera 65. Estas intervenciones son vitales para evitar inundaciones futuras y garantizar que la nueva Avenida 68 cuente con estándares técnicos de última generación.
A pesar de la magnitud de las labores, el IDU envió un mensaje de tranquilidad a los conductores, pues no se realizarán nuevas reducciones de carriles.
La operación se ha diseñado para mantener habilitados los tres carriles por cada sentido de circulación, lo que mitiga el impacto en los tiempos de desplazamiento durante las horas pico.
Seguridad y acompañamiento permanente
Para garantizar que el cambio de sentido y el cierre del carril derecho entre la calle 94 y la carrera 65A no generen traumatismos, la Secretaría de Movilidad ha dispuesto un equipo de auxiliares de tráfico.

Este personal estará ubicado en puntos neurálgicos, como puede ser la bifurcación del puente, los accesos a la zona de obra y la intersección de la carrera 65.

Es fundamental destacar que las paradas del SITP no sufrirán modificaciones, permitiendo que los usuarios del transporte público continúen con sus rutinas habituales.
Esta obra servirá en el futuro como un alivio para la movilidad de la capital, que día a día se ve afectada por la congestión, la cual hace que los desplazamientos sean más demorados.
