Una nueva modalidad de robo tiene en alerta a ciudadanos que se movilizan por el occidente de Bogotá. Los delincuentes estarían haciéndose pasar por integrantes de la Policía para detener a sus víctimas con una supuesta situación de seguridad y conseguir que ellas mismas revelen las pertenencias que llevan.

De acuerdo con la denuncia conocida, los falsos uniformados muestran una tarjeta o identificación y una tira con la inscripción de la Policía Nacional para darle credibilidad al engaño. Luego detienen a las personas y les aseguran que en el sector ocurrió un millonario robo.
La estrategia también ha sido utilizada para hacer que conductores abandonen sus vehículos. En algunos casos, los delincuentes les dicen que existe algún problema con una de las llantas y consiguen que la persona se baje para revisarla.
La modalidad habría reaparecido en sectores como Las Américas y la avenida Boyacá, pero uno de los puntos que genera especial preocupación es la zona cercana a la Central de Abastos de Bogotá, Corabastos, donde comerciantes y clientes estarían entre las víctimas.

Uno de los casos relatados muestra cómo funciona el engaño. Un vehículo de alta gama llegó al lugar con dos hombres, quienes se presentaron como integrantes de la SIJIN. Los sujetos aseguraron que estaban realizando un operativo porque un comerciante que acababa de salir de la Central de Abastos había sido víctima de un robo por 15 millones de pesos.
En medio de la supuesta requisa apareció otro hombre que se presentó como un transeúnte. Este mostró lo que llevaba consigo, aparentemente para demostrar que no tenía nada que ocultar.
El procedimiento buscaba generar confianza en las víctimas. Los falsos policías comenzaron a preguntar cuánto dinero llevaban y le dijeron a la acompañante de una de ellas que tenía dinero consigo. Ante la negativa inicial, insistieron en que debían realizar una revisión y advirtieron que, si encontraban dinero relacionado con el supuesto robo, podrían convertirse en sospechosos.
La escena terminó de convencer a las víctimas cuando el supuesto transeúnte mostró sus pertenencias y se las entregó a los falsos policías. Siguiendo el mismo procedimiento, una de las víctimas sacó dinero y dijo que sí llevaba efectivo.

Fue entonces cuando ocurrió el robo. El hombre que estaba a su lado se volteó, tomó el dinero que la víctima tenía en la mano, regresó al vehículo y escapó junto con los demás involucrados.
Según los testimonios conocidos, esta modalidad habría afectado a varias personas que se dirigen a los establecimientos de abastecimiento ubicados en inmediaciones de Corabastos. Incluso, algunas personas aseguran que al llegar a la zona son advertidas de que otros ciudadanos también habrían sido víctimas.

Uno de los afectados relató que en septiembre le ocurrió una situación similar y que, además del dinero, le fueron hurtados dispositivos electrónicos, entre ellos teléfonos iPhone. Otro ciudadano aseguró que recientemente intentaron aplicar nuevamente el mismo engaño.
Los reportes conocidos señalan que los falsos policías estarían actuando tanto durante el día como después de que oscurece, utilizando la supuesta requisa y un falso operativo como mecanismo para identificar qué llevan sus víctimas.
