Una propuesta que busca acabar progresivamente con los cables eléctricos instalados en los postes de Bogotá abrió una nueva discusión entre Enel Colombia y el Concejo de la ciudad.
La empresa advierte sobre el costo de trasladar las redes bajo tierra y su posible impacto en la tarifa, mientras los concejales que impulsan la iniciativa aseguran que no se está ordenando ningún aumento para los usuarios.

¿Qué significa enterrar los cables que hoy están en los postes?
El llamado soterramiento de redes consiste en trasladar bajo tierra los cables que actualmente están instalados en postes y estructuras aéreas de Bogotá.
La propuesta está incluida en el Proyecto de Acuerdo 724 de 2026 y plantea que las nuevas redes sean subterráneas, mientras las existentes se trasladen progresivamente.
También busca retirar los cables que ya no están en uso y crear un inventario de las redes de la ciudad.
Según el Concejo, de los 8.446.885 metros de red de alumbrado público, unos 6.112.440 metros están instalados de forma aérea, cerca del 72 % del total.

La advertencia de Enel por los costos
Enel señala que actualmente cuenta con una base regulatoria de activos reconocida de $9,4 billones y calcula que esa infraestructura representa, aproximadamente, un cargo de distribución de $250 mensuales dentro de la tarifa.
A partir de ese cálculo, la empresa advierte que el artículo incluido en el proyecto podría triplicar dicho cargo.
“Actualmente la base regulatoria de activos reconocida a Enel Colombia es de 9.4 billones de pesos que, grosso modo, representan un cargo de distribución de 250 pesos mensuales en la tarifa. Sobre esta base, el artículo incorporado podría triplicar dicho cargo”, afirmó la compañía.
La precisión es importante para los usuarios: Enel no está diciendo que la totalidad de la factura de energía vaya a triplicarse.
Su advertencia se refiere específicamente al cargo de distribución que identifica dentro de la tarifa.
Así que el recibo de todos los hogares bogotanos no pasará automáticamente a costar tres veces más si se aprueba la iniciativa.
La propuesta contempla un proceso progresivo. Las nuevas redes deberán cumplir las disposiciones que establecen su instalación subterránea, mientras que las redes existentes deberán avanzar hacia el soterramiento, de acuerdo con las condiciones previstas en el proyecto.
También hay un componente relacionado con los cables que ya no están en funcionamiento.
La iniciativa plantea que los propietarios de esas redes sean responsables de retirarlas y establece mecanismos para que el Distrito pueda intervenir cuando permanezcan instaladas y posteriormente recuperar los costos.
El proyecto también busca avanzar en un inventario del cableado existente, debido a que actualmente no se cuenta con información completa sobre la cantidad de redes aéreas instaladas en la ciudad y cuáles de ellas se encuentran en desuso.

El Proyecto de Acuerdo 724 de 2026 continúa su trámite en el Concejo de Bogotá. La Comisión de Hacienda aprobó la iniciativa en primer debate el pasado 9 de septiembre.
Por ahora, no existe una decisión que haya establecido que la factura de energía de los bogotanos vaya a aumentar.
Lo que sí existe es una advertencia de Enel sobre el posible impacto que tendría el costo del soterramiento sobre el cargo de distribución, frente a la posición de los concejales que aseguran que el proyecto no ordena aumentar las tarifas.
