Durante los últimos días se han generado rumores en redes sociales sobre el estado de los embalses que abastecen a Bogotá y si estos se encuentran en niveles críticos que puedan amenazar el suministro de agua potable en la capital.

La controversia inició con una publicación del jefe de Estado en su cuenta en la red social X, en la que afirmó que “el embalse de Chuza está en los mínimos históricos” y que, contrario a otros embalses del norte y sur del país, los cuerpos de agua cercanos a Bogotá estaban en condiciones críticas debido a la sequía y a otros factores climáticos.
Contrario al exceso de agua en los embalses del norte y sur del país, Chuza, cerca a Bogotá, llega a mínimos históricos.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) March 3, 2026
Mientras los embalses del norte y del sur son afectados por los frentes fríos del ártico y del antártico y ya comienzan a bajar marginalmente; los de cerca a… https://t.co/Agwe1ob628
Por esta razón, la gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB-ESP), Natasha Avendaño García, respondió a esas afirmaciones en el medio Blu Radio, aclarando que “no es cierto que haya alerta por desabastecimiento de agua en Bogotá”.
Avendaño explicó que las gráficas y datos a los que el presidente se refirió del reporte de la Superintendencia de Servicios Públicos comprenden niveles de ríos y embalses, pero no implican un riesgo de desabastecimiento para la capital.
Recalcó que el embalse de Chuza, que está ubicado en el Parque Nacional Natural Chingaza, no está en mínimos históricos, aunque sí registra un nivel de llenado de alrededor de 40,35 %, cifra que corresponde a esta época del año considerada tradicionalmente como temporada seca en la zona del páramo de Chingaza, donde se sitúan varios cuerpos de agua que abastecen la ciudad.

La EAAB indicó que el embalse de Chuza, pese a esos niveles, está por encima de la llamada “curva guía” histórica, un criterio técnico que compara los volúmenes actuales con los de años anteriores en fases similares del ciclo hidrológico.
SEMANA habló con un exingeniero de Chingaza, quien corroboró la información sobre el estado de los embalses que abastecen a la capital del país: “Estamos 20 millones de metros cúbicos por encima del mínimo histórico ocurrido en 2024″.
“Ese mínimo histórico se dio por la sequía que se presentó ese año y por la ampliación de la planta de Tibitoc. Esto obligó al acueducto a poner a trabajar al máximo el agua en Chingaza, pero para el mes de marzo comienza a llover en la mayoría de embalses y, con ello, la actividad normal de los mismos (…) El superintendente de Servicios Públicos tomó un dato específico y lo generalizó”, afirmó el exfuncionario.

En este contexto, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, también se pronunció en redes sociales, subrayando que la afirmación de que Chuza estaba en “mínimos históricos” no coincidía con datos de registro comparativos de años anteriores. Según su publicación, el embalse tenía un nivel de agua superior al registrado en años como 1998, 2003, 2005, 2006, 2007, 2010, 2022, 2023, 2024 y 2025, y que incluso estaba por encima de la curva guía del sistema correspondiente para esa fecha del año.
