La intolerancia en los sistemas de transporte masivo parece no dar tregua en Colombia, y un nuevo episodio de violencia ha despertado indignación en Bogotá. En las últimas horas, un video captado por ciudadanos se volvió viral en redes sociales, dejando al descubierto la cruda agresión de la que fue víctima un conductor de un bus alimentador de TransMilenio.
El incidente, que quedó registrado en una grabación de aproximadamente 30 segundos, muestra el nivel de tensión y agresividad que se vivió en el interior del vehículo durante plena jornada de operación.

De acuerdo con lo que se ha conocido a través de las redes sociales, la disputa comenzó por el uso de las puertas laterales. Al parecer, el pasajero le exigía de forma reiterada al conductor que abriera la puerta central del bus, la cual está equipada con una rampa diseñada específicamente para facilitar el acceso de personas con movilidad reducida.
#BOGOTÁ | Un conductor de un bus alimentador de Transmilenio fue agredido por un usuario, cuando al parecer le exigía que abriera la puerta que tiene una rampa y está ubicada en la parte central del vehículo.
— ÚltimaHoraCaracol (@UltimaHoraCR) February 3, 2026
Desde Transmilenio rechazaron esta agresión y reiteran que esta puerta… pic.twitter.com/QDYPfeb1ev
Ante la negativa del operario, quien se apegó a los protocolos de seguridad y uso del vehículo, el joven pasó rápidamente de los reclamos verbales a los ataques físicos.
En el video se observa con claridad el momento en el que el agresor se abalanza sobre el trabajador mientras este se encuentra sentado en su puesto de mando, limitado por el espacio de la cabina. La grabación evidencia cómo el joven le propina varios puños, mientras el conductor intenta cubrirse el rostro con los brazos para protegerse y mitigar los impactos.
En medio del caos, una mujer que se encontraba cerca intervino para intentar frenar la golpiza, gritando desesperadamente para separar al agresor del conductor. Gracias a su mediación, el ataque se habría detenido y el joven se vio obligado a descender del bus alimentador.
Un detalle que llamó la atención de quienes presenciaron el hecho es que, al bajarse, el pasajero presentaba sangre en la nariz, producto del forcejeo y la alteración física que él mismo protagonizó dentro del servicio público.
Tras la viralización de las imágenes, TransMilenio S. A. emitió un pronunciamiento este 3 de febrero, en el que rechazó de manera contundente todo acto de violencia e intolerancia.

La entidad recordó que el personal operativo brinda un servicio esencial para los más de cuatro millones de usuarios que se movilizan diariamente en la ciudad y subrayó que los accesos con rampa son de uso prioritario para personas en condición de discapacidad o mujeres gestantes, tal como lo defendió el conductor durante el altercado.
La empresa también confirmó que el hecho será puesto en conocimiento de las autoridades competentes para que se adopten las medidas pertinentes.
El objetivo es lograr la plena identificación del agresor y que este responda por sus conductas, las cuales no solo afectaron la integridad del trabajador, sino también la seguridad ciudadana y la normal prestación del servicio de movilidad.










