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“Es imposible sobrevivir tres meses sin salario”: empleados de Justo y Bueno en Bucaramanga

La situación también se presenta en otras ciudades del país.


Casi tres meses completan los trabajadores de las tiendas Justo y Bueno en la capital santandereana sin recibir salarios, situación que los ha llevado a realizar plantones y protestas pacíficas con el propósito de ser escuchados y recibir soluciones, sin embargo, el panorama no es nada adelantador.

“Ni justo ni bueno, sin plata no comemos”, era la consigna que cantaban más de 15 empleados de esta empresa, quienes la tarde del pasado miércoles se concentraron frente a las instalaciones de una de las tiendas ubicada en la calle 34 con carrera 26 de Bucaramanga.

“Es triste cada día que pasa. Nosotros, el personal, vivimos momentos de incertidumbre. Cada una de las personas que estamos acá pagamos arriendo, servicios y a muchos ya nos han reportado en data crédito, porque no tenemos cómo pagar las cuotas de los bancos”, dijo una de las empleadas afectadas, quien tomó la vocería del grupo.

De acuerdo con los empelados, desde hace tres meses no reciben el pago de salarios, además, estarían siendo obligados a trabajar sin estar vinculados a EPS y sin todas las prestaciones sociales que exige la ley.

“Ya son 80 días los que llevamos sin recibir el salario. En mi caso, soy madre cabeza de hogar, tengo un niños de 5 años que depende mí, pero no tengo cómo darle lo que necesita. Me he visto obligada a acudir a familiares y amigos para poder sostenernos”, agregó la vocera.

Hasta el momento no hay una fecha precisa para el pago, no obstante las deudas no se detienen y el sustento para sus familias cada vez se hace más difícil de conseguir. Ante esta crisis, los trabajadores exigen que les den la cara y una solución efectiva.

“Yo no cobro $ 3 ni $ 4 millones de pesos como los cobran ellos (directivos), estoy trabajando por un salario de un millón. Es imposible seguir sobreviviendo sin salario, muchas personas dependemos de eso. Realmente esperamos que nos paguen”, sostuvo la empleada.

Incumplimiento a nivel nacional

No solo trabajadores de las tiendas de Justo y Bueno ubicadas en Bucaramanga se han visto afectados con el retraso del pago de salarios, en regiones como Montería, Bogotá, Galapa, entre otras, también se ha estado presentando la misma problemática.

Precisamente, el pasado lunes, más de 50 empleados de Justo y Bueno, en el Atlántico, bloquearon la entrada principal del Parque Industrial Galapark, ubicado en el municipio de Galapa, como señal de protesta ante los tres meses de salario que también les adeudan.

En Montería, según han revelado medios locales, muchas de estas tiendas han cerrado porque la empresa dejó de pagar los arriendos y los servicios, por lo cual, servicios como agua y luz han sido cortados; los arrendatarios les han obligado a desocupar.

Cuentas embargadas

A inicios del presente año, Justo & Bueno fue admitida por la Superintendencia de Sociedades al proceso de reorganización de una manera más amplia, es decir, pues entrará en dicho proceso bajo la Ley 1116 o Ley de insolvencia, y no de forma transitoria, como estaba hasta ahora a través del decreto que había emitido el Gobierno nacional durante la emergencia por pandemia.

Según la SuperSociedades, el objetivo del proceso de reorganización es preservar empresas viables, normalizar sus relaciones comerciales crediticias y llevar a cabo la reestructuración operacional, administrativa, de activos o pasivos. En el fondo, son los mismos fines que perseguía el decreto, solo que en aquella oportunidad se trataba de un proceso de reorganización exprés para las compañías golpeadas por los efectos de la crisis sanitaria.

Sin embargo, para el mes de marzo se conoció que las cuentas bancarias de las tiendas fueron objeto de embargos, los cuales, según la compañía, son “improcedentes” y contrarios a la Ley 1116 para la reorganización empresarial, que obstaculizan su operación y afectan la nacionalización de recursos de los inversionistas.

A través de un comunicado, la empresa sostuvo que estos recursos son inembargables, “pero actuaciones y demoras inadmisibles en el proceso de devolución han generado atrasos que no debieron ocurrir por la retención improcedente de dinero que debe ser destinado cuanto antes al pago de nómina y de los gastos de administración”.

Cabe recordar que la compañía tiene más de 1.000 tiendas en Colombia, un portafolio de más de 600 productos y cerca de 16.000 colaboradores.