Con el propósito de adelantar trabajos de mantenimiento y reparación de la red eléctrica, la Electrificadora de Santander (Essa) programó una serie de cortes de luz para este sábado, 16 de septiembre, en varios sectores del área metropolitana de Bucaramanga, que irán hasta horas de la tarde.
Estas suspensiones, dependiendo del tipo de trabajo que se realice, pueden tardar entre media hora y nueve horas, según detalla la empresa.
Desde la empresa destacan que la suspensión del servicio de energía obedece a “trabajos de mantenimiento tanto correctivos como preventivos de redes y, además, sustituir algunos activos que cumplieron su vida útil”, esto con el propósito de disminuir el impacto negativo en las actividades de usuarios y clientes, indicó la Essa.
Así las cosas, la suspensión del servicio de energía eléctrica, según indica la página web de la Essa, afectará a los siguientes barrios y veredas:

Bucaramanga
7:00 a.m. - 5:00 p. m.: barrio Antonia Santos.
7:00 a. m. - 5:00 p. m.: barrio Gaitán.
Piedecuesta
8:00 a.m. - 2:00 p. m.: vereda Meseta Grande.
Ante esta situación, la electrificadora recomienda que los usuarios tengan opciones alternas para evitar afectaciones en las actividades diarias y, así mismo, “proteger sus equipos y demás elementos que funcionan a base de energía eléctrica, al tiempo que agradece su comprensión, por cuanto es indispensable realizar estos trabajos para garantizar la calidad del servicio de energía”.

Durante la realización de los mantenimientos piden a la ciudadanía no programar ningún tipo de trabajo que tenga acercamiento con las redes de energía eléctrica, dado que en cualquier momento se podría restablecer el servicio.
Sin embargo, también informaron que las suspensiones del servicio, eventualmente, pueden ser canceladas, debido a variables externas como aspectos climáticos, entre otros.
Alarmante pobreza energética
Promigas dio a conocer el Índice Multidimensional de Pobreza Energética (Impe), en el cual reveló cuántas personas no tienen acceso a energía ni gas en el país.

El primer resultado disiente y preocupante fue que una de cada cinco personas en todo el país está en condición de pobreza energética, lo cual corresponde al 18,5 % de la población total del país. Al momento de plasmar ese porcentaje en habitantes, resulta que 9,8 millones de colombianos están en ese grupo.
La pobreza energética corresponde a no tener acceso a electricidad ni a una fuente adecuada para cocinar. En ese orden de ideas, el informe apunta a que continúa siendo un desafío brindarle acceso a bienes públicos y privados a las personas para emplear la energía en las realizaciones humanas.

Es curioso que Colombia tenga una de las mejores coberturas de acceso a energía de la región, siendo el 97 % correspondiente a eléctrica y 70 % a natural. No obstante, esa cobertura se ve opacada por los más de nueve millones de personas sin alcance de la misma.
De la totalidad de las personas, el 8 % no cuenta con energía eléctrica, el 61,8 % reside en municipios de mala calidad de este servicio y el 47,4 % necesita cocinar con leña, carbón y desechos.
La pobreza energética gana más notoriedad en zonas rurales que en centros urbanos, debido a que es 11 veces más grande. En estos territorios, aproximadamente el 47,9 % de las personas no cuentan con energía. Para el caso de las ciudades, corresponde al 4,3 % de la totalidad de la gente.
