La Defensoría del Pueblo elevó una alerta este viernes, 10 de julio, por la preocupante situación que vive una comunidad en López de Micay, en el Cauca, a causa de una grave agresión de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Según la entidad, el viernes 3 de julio integrantes de ese grupo armado incursionaron en la comunidad de San Antonio de Gurumendy y obligaron a los habitantes a asistir a una reunión.

Una vez cumplida la cita, los campesinos fueron robados y víctimas de secuestro.
La Defensoría indicó que les hurtaron víveres y secuestraron a 40 personas que fueron obligadas a transportar los elementos sustraídos.

“Posteriormente, 32 de ellas fueron liberadas, mientras que ocho personas permanecen secuestradas”, indicó la entidad.
“Como consecuencia de estos hechos, más de 70 familias, integradas por cerca de 200 personas, se desplazaron hacia la cabecera municipal de López de Micay y hoy están llegando a Buenaventura”, anunció la Defensoría.

Para atender la situación, el pasado lunes en la tarde, según la Defensoría, las autoridades locales activaron el Comité de Justicia Transicional y el proceso de caracterización de las familias desplazadas para avanzar en la entrega de atención humanitaria.
A causa de esta agresión, la Defensoría llamó al ELN a que deje en libertad “de manera inmediata e incondicional” a las ocho personas secuestradas, a que respete su vida e integridad y cese el secuestro en todos los territorios de Colombia.

“Además, al Gobierno nacional y a las autoridades territoriales, para que garanticen atención humanitaria inmediata a las familias desplazadas, adopten medidas urgentes de protección y prevengan nuevas afectaciones contra las comunidades de López de Micay”.
Hace apenas unas pocas horas, el presidente electo, Abelardo de la Espriella, les declaró la guerra al ELN y a las disidencias de las FARC que tienen sumido al Catatumbo en una crisis humanitaria desde hace más de un año.
