Este viernes, una tensa situación se presentó en el corregimiento de La Liberia, en Jamundí, Valle, donde el Ejército se vio en medio de una asonada, al parecer impulsada por hombres de las disidencias de las FARC.

Según los primeros testimonios, los delincuentes obligaron a los pobladores a cerrar el comercio en el sector La Bertha, en La Liberia, también en Villa Colombia, La Cabaña, El Descanso, San Antonio y El Pital.

Además, obligaron a otras personas a encerrarse en sus casas, todo con el fin de presionar a las fuerzas militares a irse de la zona.
Esta presión sobre las tropas se da justo cuando los militares avanzan contra los grupos ilegales en esa zona del país.

De hecho, la Tercera División del Ejército informó que en las últimas horas capturó, en flagrancia y por orden judicial, a cinco personas, además de que recuperó un vehículo reportado como hurtado.
“Las operaciones militares se desarrollaron en los municipios de Florida, Palmira, Jamundí y Cali, por delitos relacionados con tráfico de estupefacientes, hurto, porte ilegal de armas de fuego y homicidio en grado de tentativa, afectando de manera directa las economías ilícitas”, señaló la fuente.
“Estas acciones hacen parte de la ofensiva sostenida para debilitar estructuras criminales y proteger a la población civil. El Ejército Nacional mantiene activos sus puestos de control y operaciones de estabilidad para cerrar espacios al delito y contribuir a la seguridad en el suroccidente del país”, agregó.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta que no es la primera vez que los grupos armados presionan a la población para obligarla a exigir la salida de esos territorios de las tropas.
El 30 de julio de 2025, por ejemplo, unos 150 militares estuvieron sometidos a una asonada luego de que unas 600 personas los retuvieran con ese fin.
