La Secretaría de Movilidad de Cali anunció un amplio plan de manejo del tránsito para garantizar la seguridad y el desplazamiento de las delegaciones oficiales que asistirán a la posesión del presidente electo, Abelardo De La Espriella, el viernes 7 de agosto. La jornada implicará cierres temporales en varios corredores estratégicos de la ciudad, así como un importante despliegue operativo para minimizar las afectaciones a los ciudadanos.

El operativo contempla la presencia de más de 400 agentes de tránsito, quienes estarán distribuidos en los principales puntos de movilidad para orientar a conductores, controlar desvíos y garantizar el paso seguro de las caravanas oficiales. Las autoridades recomendaron a los ciudadanos programar con anticipación sus desplazamientos y, de ser posible, utilizar rutas alternas durante el desarrollo de la ceremonia.
Las restricciones de circulación se concentrarán principalmente en el entorno de la Universidad Santiago de Cali, donde se realizará el acto protocolario, así como en las vías de conexión entre el Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón, los hoteles donde se alojarán las delegaciones internacionales y el escenario de la posesión. Los cierres serán graduales y se aplicarán de acuerdo con el movimiento de los mandatarios e invitados especiales.
También precisaron que la calle 5 estará cerrada desde la carrera 56 hasta el Batallón Pichincha.
La Secretaría de Movilidad explicó que las medidas buscan preservar la seguridad de los asistentes y facilitar el desarrollo del evento, considerado histórico por ser la primera vez que una posesión presidencial se realiza fuera de Bogotá. Por ello, el dispositivo será coordinado de manera permanente con la Policía Nacional, las Fuerzas Militares y el Puesto de Mando Unificado instalado para la ocasión.
Entre las recomendaciones entregadas a la ciudadanía se encuentra consultar el estado de las vías antes de salir de casa, atender las indicaciones de los agentes de tránsito y evitar estacionar vehículos en los corredores que harán parte del dispositivo de seguridad. Las autoridades insistieron en que el éxito del plan dependerá también de la colaboración de conductores y peatones.
Además de los ajustes en la movilidad, la ciudad contará con un robusto esquema de seguridad integrado por más de 11.000 uniformados de la Fuerza Pública, encargados de custodiar los diferentes escenarios de la agenda presidencial y las rutas de desplazamiento de las delegaciones extranjeras. El operativo también incluye restricciones para el uso de drones particulares y la instalación de un Puesto de Mando Unificado que funcionará antes, durante y después de la ceremonia.
Las autoridades reiteraron que los cierres serán temporales y se levantarán de manera progresiva una vez finalicen las actividades oficiales, con el propósito de restablecer la movilidad en el menor tiempo posible y reducir el impacto sobre la dinámica de la ciudad.