Un nuevo episodio de confrontación entre pueblos indígenas mantiene paralizado uno de los corredores más importantes del suroccidente del país.
Comunidades del pueblo Misak bloquean la vía Panamericana en el departamento del Cauca en medio de un conflicto territorial con sectores vinculados al Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), situación que ha generado graves afectaciones en la movilidad entre Cali y Popayán.
El cierre se registra en inmediaciones del territorio de Guambía, donde autoridades tradicionales Misak se declararon en asamblea permanente y decidieron impedir el paso vehicular como medida de presión. Según los voceros, la protesta obedece a lo que consideran una vulneración de su territorio ancestral por parte de integrantes del cabildo de Pitayó, afiliado al Cric.

De acuerdo con el pronunciamiento de las comunidades Misak, personas provenientes de otros resguardos habrían ingresado a predios que ellos reclaman como propios, instalando mojones, realizando plantaciones y adelantando actuaciones administrativas relacionadas con procesos de adjudicación de tierras. “Defender nuestra tierra es defender nuestra vida”, expresaron las autoridades indígenas al justificar la decisión de bloquear la carretera.
El pueblo Misak sostiene que dichas acciones desconocen límites históricos y acuerdos previos entre comunidades. También cuestionan decisiones adoptadas por la Agencia Nacional de Tierras (ANT), señalando que algunas resoluciones estarían generando una superposición de derechos sobre terrenos que consideran parte integral de su resguardo.
La situación ha escalado hasta provocar una fractura interna entre pueblos indígenas del Cauca, una región donde históricamente han coexistido diferentes comunidades originarias con estructuras organizativas propias. El Cric, por su parte, es una de las plataformas indígenas más influyentes del departamento y agrupa a varios cabildos, lo que añade complejidad al conflicto.
No es la primera vez que se presentan tensiones entre comunidades indígenas en el Cauca por disputas de tierras. En años anteriores ya se habían registrado confrontaciones relacionadas con procesos de ampliación de resguardos, delimitación territorial y reconocimiento de derechos ancestrales. Estas diferencias han derivado en bloqueos, asambleas masivas y exigencias de intervención del Gobierno nacional.

El cierre de la vía Panamericana ha generado largas filas de vehículos de carga y transporte público, afectando el comercio, el abastecimiento y la movilidad de miles de personas. Transportadores y viajeros han manifestado su preocupación por la falta de una solución inmediata.
Las comunidades Misak exigen la presencia del Ministerio del Interior y de la Agencia Nacional de Tierras para instalar una mesa técnica que permita revisar los actos administrativos y establecer acuerdos claros sobre los límites territoriales. “No levantaremos el bloqueo hasta que haya garantías reales para nuestro pueblo”, advirtieron.
Mientras tanto, las autoridades evalúan mecanismos de diálogo para evitar que la confrontación escale a escenarios de violencia.
