En una de las zonas más exclusivas de Cartagena quedó una fría escena marcada con sangre y caos. El 5 de abril, Domingo de Resurrección, en la isla de Tierrabomba, asesinaron a José Danilo Oviedo Chacón, conocido como el Patrón y quien sería una ficha clave para el narcotráfico en el Caribe colombiano; así lo aseguraron investigaciones de las autoridades judiciales.

El crimen fue reportado inicialmente por la Policía de Cartagena como una riña entre particulares, pero con el pasar de los días se comenzaron a conocer detalles que lograrían destapar lo que sería un escenario más complejo y sangriento: disputas internas, reacomodación del poder y hasta supuestas órdenes de asesinatos en reuniones clandestinas realizadas —en muchas ocasiones— por medio de plataformas digitales cifradas para evitar ser intervenidos por las autoridades que les siguen el rastro.
Alias el Patrón recibió un impacto de bala en el rostro, lo que lo dejó sin vida en el acto e hizo que las personas que estaban ahí se marcharan y no se entrevistaran con los investigadores de la Policía, que minutos después llegaron al lugar.
La versión inicial de la Policía precisó que Oviedo estaba compartiendo con un grupo de, al menos, ocho personas, cuando hubo una riña y uno de estos hombres le disparó hasta dejarlo sin vida. Sin embargo, detrás de esa pelea se encuentra otra historia.
SEMANA consultó con fuentes judiciales que siguen de cerca estos casos con los capos del narcotráfico en el Caribe y quienes señalaron que no descartan que el Clan del Golfo pueda estar detrás de la orden de este crimen.
“Alias el Patrón estaba vacacionando con su familia y algunos amigos, cuando llegaron seis hombres a bordo de una lancha. Le dijeron que debía acompañarlos sí o sí. Las personas que estaban ahí pusieron resistencia. Debían hablar con él, al parecer, por un problema que hubo con lo que serían unos envíos de droga, pero no hay certeza”, explicó la fuente.
Este encuentro, que solo era para el diálogo, se convirtió en un hecho de violencia que causó pánico.
“En ese momento, se habría registrado lo que sería una discusión en el forcejeo con los hombres y alias el Patrón. Luego, estos hombres le dispararon hasta dejarlo sin vida”, agregó.

La misma fuente judicial le dijo a esta revista que el crimen del Patrón no es un hecho completamente aislado, sino que, presuntamente, sería parte de una reconfiguración de la criminalidad.
“La información que se tiene es que la orden de ese crimen habría salido de una reunión entre capos del narcotráfico en el Caribe colombiano; incluso, habrían entregado la directriz de asesinar a otras personas, entre ellas a Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor, por lo que sería el fracasado proceso de paz urbana con el gobierno de Gustavo Petro y eso se iría a presentar dentro de la misma cárcel”, aseguró.
Y es que alias Castor es el cabecilla de la banda criminal de Los Costeños o, como se hacen llamar, Bloque Resistencia Caribe, mientras que Digno José Palomino Rodríguez se encuentra al frente de Los Pepes. Ambos libran una guerra a sangre y fuego en el Atlántico por las rentas ilegales, pero también para que otros no ingresen y les quiten su negocio.

“Se han registrado varias reuniones entre capos del narcotráfico en el Caribe y varios exparamilitares para determinar el rumbo de la reorganización de las bandas criminales en Barranquilla y el Atlántico. La información que se ha conocido es muy poca, pero lo que se tiene claro es que están buscando tener más influencia en zonas donde las bandas de Los Costeños y Los Pepes han perdido el control”, sostuvo.
Y es que este sujeto asesinado en Cartagena no era desconocido para los investigadores, sino que ya tenían sus registros cuando lo judicializaron por tráfico de estupefacientes entre 2012 y 2014.
En el año 2013, al hoy asesinado lo capturó la Policía en la llamada Operación Monterrey, por ser presuntamente el responsable de articular rutas de narcotráfico y de participar en redes de concierto para delinquir.
La Policía ubicaba a alias el Patrón como colaborador de la banda de Los Costeños con fuerte injerencia en el sector del barrio Las Flores, Siape, entre otros sectores que colindan con el río Magdalena, zona estratégica para el envío de droga.

Otro de los puntos que llama la atención de las autoridades es que en la zona donde fue asesinado este sujeto hay una fuerte injerencia del Clan del Golfo, lo que les habría permitido su fácil desplazamiento por este territorio del Caribe colombiano.
Alias el Patrón no tenía mucha seguridad y residía en un lujoso apartamento situado en el barrio El Golf, al norte de la ciudad de Barranquilla.
Por ahora, la información se encuentra siendo analizada y contrastada por los investigadores judiciales que asumieron el caso. Además, están recopilando elementos materiales probatorios con el fin de determinar quiénes fueron los responsables de este crimen que sacudió a la ciudadanía, pero también al mundo del narcotráfico en el Caribe.
