Por medio de una tutela, la exreina de Cartagena Kelly Johana Suárez Moya le pide a la Corte Suprema de Justicia que revise la sentencia emitida a comienzos de este mes que la encontró responsable por hacer parte de una red dedicada a la explotación sexual de menores de edad en la capital del Bolívar.

Para la defensa de Suárez Moya, en todo el proceso penal se le vulneraron sus derechos procesales, asegurando que nunca se le permitió dar su declaración sobre los hechos materia de investigación.

Igualmente, reclamó que el proceso se extendió por diez años, lo que representó una vulneración a sus garantías procesales.
Miss Cartagena, como se le conoce, fue acusada en el año 2015 por la Fiscalía General por los delitos de proxenetismo e inducción a la prostitución.

Sin embargo, en su reclamación asegura que solamente en 2022 se iniciaron las audiencias preparatorias de juicio, es decir, existió una demora en la resolución de su situación jurídica.
La exconcursante del Reinado de la Independencia de Cartagena en el año 2013 ha manifestado en todas las instancias judiciales que es inocente y que nunca tuvo vínculos con esta red o se aprovechó de menores de edad.
Por esto, pide que en el estudio del recurso de apelación en el Tribunal Superior de Cartagena se le permita dar su versión frente a las graves acusaciones que existen en su contra.
Según la investigación, estas personas ubicaron a los menores de edad que asistieron a una fiesta en Isla Barú, para ejercer actividades de tipo sexual con turistas y extranjeros, el 11 de octubre de 2014. Ese día, el #CTI de la Fiscalía, en un operativo realizado con otras…
— Fiscalía Colombia (@FiscaliaCol) September 2, 2024
En la investigación se determinó que la exreina hacía parte de la red de explotación, conformada junto a otras cuatro personas, que se encargaba de ubicar a menores de edad en barrios humildes de Cartagena, para posteriormente explotarlas sexualmente.
La red, según varias pruebas, ubicó a las menores de edad en una fiesta en la Isla Barú para que ejercieran actividades de tipo sexual con turistas y extranjeros. Estos hechos se presentaron el 11 de octubre de 2014.

Con la información otorgada por una fuente humana, agentes del CTI de la Fiscalía General pusieron en marcha un operativo en dicha zona.
Un agente federal, quien se encontraba de vacaciones en Barú y a quien le ofrecieron servicios sexuales, fue el principal testigo en contra de los integrantes de esta red.
Con su declaración, se hizo la convocatoria a una “falsa fiesta de cumpleaños” de un empresario estadounidense, para que la red llevara a las menores de edad que tenía en su catálogo.

En la acción, 54 niños, niñas y adolescentes fueron ubicados. Posteriormente, se adelantó un proceso con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para el restablecimiento de sus derechos.
La historia de esta red de proxenetismo inspiró la trama de la película de 2023 Sonidos de libertad, protagonizada por Jim Caviezel, Mira Sorvino y Bill Camp.
La cinta, que recibió muy buenas críticas de la audiencia, fue dirigida por el cineasta mexicano Alejandro Gómez Monteverde.