Después de varios días, la Aeronáutica Civil finalmente entregó los hallazgos sobre el accidente del avión de Searca, que dejó 15 personas muertas, y precisó la posible causa del terrible siniestro. Al parecer, la aeronave volaba a una altitud inferior a la del relieve montañoso, lo que habría provocado el impacto directo contra el terreno.
Además, en el informe también se hizo referencia a los pilotos que iban a cargo del viaje, que finalmente terminó cayendo en Norte de Santander y generando gran conmoción en todo el país.

Miguel Vanegas era quien estaba al frente del vuelo, tenía 52 años y contaba con una gran experiencia profesional. Este hombre tenía una licencia de Piloto de Transporte de Línea (PTL), la cual fue expedida en 2015.
En total, Vanegas tenía 10.960 horas de vuelo, más de 2.000 las había hecho en el modelo del avión en el que finalmente se accidentó.

Otro dato importante es que su última prueba de “proeficiencia en simulador” la había realizado exactamente el 26 de octubre de 2025 y los resultados habían sido positivos.
El copiloto, por su parte, fue identificado como José de la Vega, quien tenía 53 años y un total de 8.264 horas de vuelo.

Este hombre tenía toda la documentación técnica al día, contaba con una licencia de Piloto Comercial de Avión (PCA) expedida el 28 de enero de 2015, la cual también lo habilitaba para operar como copiloto en aeronaves de gran envergadura.

De hecho, el 17 de octubre de 2025 cumplió con un chequeo en simulador, el cual salió positivo.
Teniendo en cuenta todos los datos del piloto y el copiloto, quienes también murieron en el accidente, la autoridad aeronáutica concluyó que "la tripulación contaba con sus requisitos técnicos y operacionales vigentes al momento del accidente“.
Ahora, la investigación continuará con un análisis detallado de los registros de vuelo y otros elementos técnicos, incluidos los dispositivos recuperados en el lugar del accidente.
