Luego del atentado contra el Batallón de Infantería General Santander de Ocaña (Norte de Santander), el pasado 7 de febrero, la Fiscalía General de la Nación presentó ante un juez con funciones de control de garantías a un menor de 17 años de edad, quien habría participado en este hecho terrorista.
“Los elementos materiales probatorios indican que el menor de edad, a bordo de una motocicleta, presuntamente se ubicó muy cerca del lugar de los hechos para facilitar la huida del hombre que estacionó una volqueta cargada con artefactos artesanales tipo tatuco frente a la sede militar sobre la vía Ocaña – Cúcuta", detalló la Fiscalía.


Asimismo, dieron a conocer que esta acción terrorista que habría sido realizada por el ELN causó terror en la zona “dejando cuatro soldados heridos; mientras que otras cargas se detonaron de manera descontrolada, causando la muerte del conductor y lesiones al adolescente que lo esperaba”.
De acuerdo con el ente investigador, el menor fue aprehendido junto a una motocicleta que portaba placas, por lo que los trasladaron hasta la Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía.
“Una fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Seccional Norte de Santander imputó al menor de edad los delitos de terrorismo, homicidio en grado de tentativa y fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido y de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos”, agregó el ente investigador.


El joven aprehendido no aceptó los cargos que le imputó la Fiscalía General de la Nación, pero un juez lo envió a un centro de detención especializado por su presunta inferencia razonable de participación en estos hechos que colocaron en jaque la seguridad de esta zona de Colombia.
En esta zona de Norte de Santander hay fuerte presencia de la guerrilla del ELN, quienes imponen sus propias reglas de terror.
