Dos graves atentados con explosivos sacudieron a Algeciras y a Aipe, municipios del Huila, en menos de 48 horas.
El hecho más reciente sucedió ayer, lunes 5 de octubre, cuando delincuentes sobrevolaron un dron y lanzaron cargas explosivas contra la estación de Policía de Aipe, ubicada a unos 35 kilómetros de Neiva, la capital del departamento.
El coronel Alex Andrés Muñoz Ausecha, comandante de la Policía Metropolitana de Neiva, detalló qué fue lo que sucedió.

“Siendo aproximadamente las 4:45 de la tarde, se presentó una afectación a las instalaciones de nuestra estación de Policía, de acuerdo con la información preliminar, al parecer mediante el empleo de un dron habría sido lanzado un artefacto explosivo que impactó en la infraestructura de nuestra estación”, dijo el oficial.
“Una vez conocimos esta situación, activamos inmediatamente los protocolos establecidos y dispusimos el desplazamiento de un grupo de apoyo policial hacia el municipio con el propósito de verificar las condiciones de seguridad, brindar apoyo a nuestros uniformados y garantizar la protección de la comunidad”, añadió.
El atentado no deja personas heridas, confirmó el oficial. Además, señaló que las afectaciones son en las instalaciones policiales.

“Hacemos un llamado a los ciudadanos para que nos suministren cualquier información que pueda contribuir al esclarecimiento de estos hechos, invitamos a denunciar oportunamente y a comunicarse a través de nuestros canales institucionales, toda información será manejada con absoluta reserva”, precisó el coronel Muñoz Ausecha.
A este hecho se le suma otro grave atentado con un artefacto de bajo poder, en Algeciras, población que, como ya documentó SEMANA, está bajo el terror de las disidencias.
El mayor Hoower Mera, comandante del segundo Distrito de Policía de Campoalegre, indicó que estos hechos tuvieron lugar en la madrugada del domingo cuando delincuentes lanzaron un artefacto explosivo contra la Empresa de Servicios Públicas de Algeciras (Emseral).
“Nuestras patrullas de vigilancia verificaron la situación y junto con Policía judicial y Gaula adelantan la recolección de evidencia, registro de cámaras de seguridad, que permitan identificar a los responsables y lograr su captura”, indicó el mayor Mera.
En esa población aún recuerdan el 27 de agosto, cuando delincuentes lanzaron explosivos al edificio de tres pisos de la Alcaldía y en la madrugada del 31 del mismo mes atentaron contra la entrada de una farmacia.

“En los últimos 15 días ha estado bastante delicado. Algunas situaciones tienen que ver con extorsiones, en el caso de la droguería por el no pago de las vacunas”, le dijo a SEMANA el alcalde Alexánder Martínez al hablar sobre esos dos episodios y acerca del yugo de terror al que las disidencias tienen sometida a la población.
Las hipótesis sobre los móviles de estos hechos, según las autoridades, son extorsiones exigidas por grupos armados de la zona.

Es que, en Algeciras, aseguró el alcalde, no hay quien no pague extorsión. Los ilegales les exigen dinero a los pequeños comerciantes por vender sus productos, a los cafeteros por cosechar y transportar el grano, a los ganaderos por el beneficio de los animales. Todos. Incluso, los campesinos deben darles plata a las disidencias por cada hectárea de tierra y, como si fuera poco, una amenaza ha ido tomando fuerza.
“Algunos líderes sociales han denunciado que las disidencias van a cobrar por cada casa. Les pedirán un censo a los presidentes de junta para saber cuántas viviendas hay en sus veredas y les obligarán a pagar”, le dijo una fuente, bajo condición de anonimato, a SEMANA.
