El asesinato de Luz Mely González González, en Cravo Norte, el segundo municipio más empobrecido de Arauca, tiene a esa población sumida en el estupor.
De los seis homicidios que se han cometido en esa población de cerca de 3.800 habitantes este año, el de Luz Mely es el que más ha tocado las entrañas de ese pueblo.
Todo comenzó en la noche del sábado, 17 de octubre. El rumor de que Luz Mely, madre de dos pequeños de 11 y 13 años, estaba desaparecida comenzó a regarse entre los craveños. Nadie daba razón de ella.
Dos días después, el lunes, 19 de octubre, la Policía, la Fiscalía, la Personería y las autoridades locales se reunieron para la búsqueda de Luz Mely.

Y 24 horas después, esta arrojó sus primeros resultados. Un hermano de Luz Mely fue a la casa de la mujer, logró entrar y un olor nauseabundo lo expulsó. Así que contactó a las autoridades y les dio a conocer sus sospechas.
Funcionarios del cuerpo de exhumación de la Fiscalía se dirigieron a la casa, en el barrio Villa Luisa, y en el patio encontraron tierra removida y decidieron cavar.
A unos dos metros de profundidad encontraron el cadáver de Luz Mely. El cuerpo de la mujer fue trasladado a la morgue y las autoridades comenzaron a buscar al sospechoso, la pareja de la mujer, Ilder Guillermo Ricaurte.

El 21 de octubre, en horas de la noche, fue capturado en Arauca, la capital del departamento. Lo sorprendieron con los dos hijos de la mujer, los cuales fueron entregados al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
Aunque no está confirmado, una de las hipótesis de las autoridades es que intentaba huir a Venezuela con los dos pequeños.
Ilder Guillermo, oriundo de Cravo Norte, fue entregado a la Fiscalía, que lo llevó a audiencias ante un juez, le imputó el delito de feminicidio y logró, aunque él negó ser el responsable, que fuera enviado a prisión.
El dictamen forense sobre el cuerpo de Luz Mely permitió a las autoridades conocer que murió por asfixia mecánica y sepultada en el patio de su casa la misma noche de su desaparición.

En la recolección de información para establecer lo sucedido, las autoridades lograron testimonios que indican que el hombre le dijo a la niña de 13 años que lo que había enterrado en el patio de su casa era un pescado podrido y que por medio de conversaciones de WhatsApp con el hermano de la víctima dijo que ella lo había dejado y se había marchado con otro hombre.
Luz Mely, que era venezolana y víctima constante de malos tratos por parte de su pareja, según denuncias conocidas por las autoridades, recibió una digna sepultura, sus hijos están bajo protección del ICBF y el sospechoso tras las rejas.
