Home

Manizales

Artículo

En 1910 el Museo de Historia Natural de Nueva York llegó al Bosque de Niebla de San Antonio para realizar expediciones en ornitología. En la zona se encuentran más de 300 especies, algunas en peligro de extinción.
En otros países, esta ha sido una actividad con gran dinamismo. Por ejemplo, en 1910 el Museo de Historia Natural de Nueva York llegó al Bosque de Niebla de San Antonio para realizar expediciones en ornitología. En la zona se encuentran más de 300 especies, algunas en peligro de extinción. - Foto: Cortesía Río Cali

nación

El aviturismo como alternativa para disfrutar de los paisajes en Manizales y Caldas

En esta región el avistamiento de aves se ha convertido en un dinamizador de la economía por el incremento en el número de visitantes

El avistamiento de aves, observarlas en su hábitat natural, se ha convertido en uno de los renglones más interesantes del ecoturismo. Y Colombia, por su biodiversidad, es uno de los destinos preferidos.

En noviembre se realizará en el departamento de Caldas uno de los eventos más importantes del sector. Se trata de la décima edición del Congreso de Aviturismo, que se llevará a cabo del 10 al 13 de ese mes. Las inscripciones estarán abiertas hasta el 7 de noviembre. El evento incluye actividades enfocadas no solo en la observación sino también en el conocimiento y la conservación de estas especies.

Son varios los expertos de otros países que se darán cita en este congreso en el que se hacen recorridos por Manizales y sus alrededores. Memo Gómez de Colombia y Jean Paul de la Harpe Z. de Chile contarán sus experiencias y darán detalles sobre las nuevas investigaciones que surgen para saber aún más sobre el comportamiento de las aves.

Para los asistentes -entre los que se tendrán ornitólogos, científicos, biólogos, médicos o médicos veterinarios- se brindarán tres tipos de planes y dos talleres en esta edición, que comprenden además un análisis de las carencias que se tienen para la conservación de las diferentes especies en los países de Suramérica y el Caribe.

Es importante destacar que en Manizales el avistamiento de aves se ha convertido en un dinamizador de la economía por el incremento en el número de visitantes y turistas que llegan a la ciudad y sus veredas, quienes buscan lugares como los hospedajes de las zonas rurales.

En esta ocasión se desarrollará por primera vez un plan que está pensado para los niños y jóvenes con edades entre los 9 y los 16 años, quienes harán los recorridos con guías especializados que les ofrecerán pautas de conocimiento de esta actividad y también información enfocada al cuidado y conservación de las especies. En www.avescaldas.com/inscripciones se puede obtener más información.

Entidades como la Sociedad Caldense de Ornitología, Corpocaldas, la Alcaldía de Manizales o la Universidad de Caldas, entre otros, han llevado a cabo múltiples investigaciones sobre las aves que existen en esta zona que cuenta con paisajes diversos debido a que es posible encontrar relieve con alturas entre los 800 y los 3.800 metros sobre el nivel del mar, que se convierte en paso obligado para algunos grupos de especies durante los periodos de migración.

Entre los lugares destacados para este propósito en la capital caldense se encuentra la reserva Río Blanco, que tiene una extensión de 4.333 hectáreas y abarca gran parte de la cuenca del río Chinchiná. Allí es posible observar casi 400 especies de aves diurnas, nocturnas o endémicas de varios cantos, tamaños y colores.

Colombia es uno de los países del mundo con mayor riqueza de especies de aves, y por eso la observación de estas especies es uno de los factores que más ha crecido durante los últimos años a nivel turístico y económico, debido a las exigencias del público especializado para poder realizar sus actividades.

Sin embargo, las rutas que elaboran los operadores deben estar pensadas para no generar ningún impacto negativo en los animales ni los ecosistemas; por lo cual deben realizarse dentro de áreas que estén adecuadas para ello y no presenten ningún tipo de restricción.

A los visitantes se les recomienda que no empleen sonidos o instrumentos diseñados para atraer a las aves porque pueden terminar generando comportamientos que las ponen en riesgo, como el hecho de la invasión de territorios o competencias por el establecimiento de parejas.

Debido a que en los entornos en donde habitan es importante que se tengan árboles que hagan parte de su cadena alimenticia, no es prudente arrojar semillas o llevar bebederos para que los pájaros lleguen de forma masiva a los lugares donde se encuentran los turistas. Tampoco es conveniente que los grupos de observadores sean muy numerosos, debido a que se puede generar temor en las especies al considerar que ellas o su hábitat están en peligro o tienen riesgo de ser atacados.

En este apartado es indispensable señalar que jamás debe hacerse ninguna manipulación de los nidos, los polluelos o los huevos porque se podría incurrir en una conducta punible. Para la conservación de las más de 2.000 especies de aves que se tiene en el país, las entidades gubernamentales buscan que las actividades de guía estén a cargo de personal especializado y con suficientes conocimientos, para que los recorridos siempre se hagan con seguridad y de acuerdo a los parámetros de respeto y conservación de las especies.

Igualmente los hospedajes deben estar debidamente inscritos en el Registro Nacional de Turismo y cumplir con toda la normatividad, de tal manera que se contribuya con la preservación de las 79 especies de aves que únicamente existen en Colombia.