Los papás del ingeniero Camilo Andrés Camargo Molano aún no creen que este haya sido asesinado dentro de una mina de oro que es explotada legalmente, que cuenta con todos los estándares de seguridad y que hayan pasado 22 días y del caso no se sepa absolutamente nada.
“Sabemos que cuentan con una portería de acceso, suponemos que hay un sistema cerrado de cámaras en donde están los hechos que ocurrieron ese día, pero hasta el momento la empresa no se ha pronunciado”, dijo la familia del ingeniero a través de varios videos que han divulgado con la prensa en busca de justicia.
El crimen que segó la vida de Camilo Andrés ocurrió el 22 de abril hacia las 8:00 p.m. en una de las minas de oro de Aris Mining, una compañía que explota ese mineral en Marmato, Caldas, un municipio que queda entre Manizales y Medellín.

Según relató Nicolás, su hermano, Camilo Andrés salió de su oficina en compañía de su cuadrilla de trabajo hacia la boca mina y cuando iba caminando fue atacado por una persona.
“La versión que se escucha es que un individuo le disparó a unos cinco o seis metros de distancia, mi hermano cayó al suelo y el trabajador que iba al lado salió corriendo a avisarle a los compañeros que iban llegando a la boca mina; en el punto en el que lo atacaron había mucho ruido”, contó el familiar.
El ingeniero, aseguró el hermano, murió allí, su cuerpo fue trasladado a la morgue municipal por las autoridades.

Desde ese momento, dice la familia, todo ha sido un misterio que los mantiene absortos.
“Como familia solicitamos que se aclare este homicidio, que nos informen de la investigación y que se haga con transparencia, porque fue dentro de la empresa y en su turno de trabajo. Requerimos que se aclare el caso y haya justicia, eso es lo que necesita esta familia que perdió a un hijo, un hermano y un padre”, expresó el padre de la víctima.
Por su parte, la mamá del ingeniero, Mercedes Molano, la muerte del ingeniero es una pérdida irreparable, y también exige justicia para recobrar la tranquilidad.
“Necesitamos prontas soluciones para estar más tranquilos, para nosotros fue una pérdida muy grande, fue un ingeniero capaz, responsable, buen hijo y ya es hora de que sean justos y correctos y nos den una pronta solución”, indicó.
El ingeniero tenía una hija de 10 años, por quien sus abuelos también claman justicia.

Luis Quintero, secretario de Gobierno de Marmato, dijo que los hechos son materia de investigación.
“Actualmente los hechos son materia de investigación y las autoridades competentes son las encargadas de determinar cómo sucedieron. Hay algunas hipótesis y versiones preliminares, pero nada oficial, por lo que no es prudente mencionarlas”, manifestó, según el diario El Tiempo.
La empresa minera no se ha pronunciado al respecto, a la espera de que avancen las investigaciones.

