invierno

Estado de lluvias en Antioquia y Medellín: este es el pronóstico del Ideam

En las últimas horas falleció un hombre en medio de una creciente súbita. Autoridades llamaron la atención en los 125 municipios para evitar emergencias.


Las fuertes precipitaciones en el Valle de Aburrá y los municipios de Antioquia continuarán en las próximas semanas. En los radares del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) aparecen varias amenazas para esta región del país: deslizamientos de tierra e incrementos en los niveles de ríos y quebradas.

Prevenir las emergencias naturales es el llamado que ha hecho el Gobierno nacional porque se esperan estragos a lo largo y ancho del país. En los próximos días, las lluvias podrían incrementar entre 20 y 60 % por encima de los registros históricos, sobre todo en las áreas del oeste y sureste del departamento.

Ese mismo escenario se repetirá en septiembre cuando se espera la segunda temporada de lluvias, que estará acompañada del fenómeno de La Niña, por lo que los torrenciales aguaceros tendrán impacto en las zonas montañosas que están inestables por las continuas descargas; por ejemplo, en las laderas de Medellín.

El último informe divulgado por el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (Dagran) detalla que doce poblaciones están en alerta roja por la alta probabilidad de tener movimientos en masa dado que la tierra está saturada de agua y se podrían desprender pedazos de montañas sobre vías y viviendas.

Las alarmas cobijan a los municipios ocho subregiones: Bajo Cauca, Magdalena Medio, nordeste, norte, occidente, oriente, suroeste y el Valle de Aburrá. Tal como ha ocurrido desde hace varias semanas, la capital de Antioquia está en la mira de las autoridades al igual que Caucasia, población que reportó recientemente inundaciones.

Por esa misma razón, los consejos municipales de gestión del riesgo de otros 16 territorios fueron llamados a tener listos los planes de reacción: Belmira, San Andrés de Cuerquia, Valdivia, Anzá, Liborina, El Carmen de Viboral, La Unión, Nariño, Sonsón, Fredonia, Jericó, La Pintada, Pueblorrico, Urrao, Venecia y Girardota.

De igual manera, se emitió alerta roja para cuatro cuencas de Antioquia a razón de que podrían presentar incrementos en sus caudales en los que habría inundaciones o crecientes súbitas por la ocurrencia de las precipitaciones en el norte y Urabá antioqueño, por donde cruzan los ríos Cimitarra, Nechí y Riosucio.

Frente a este escenario, el director del Dagran, Jaime Enrique Gómez, afirmó que los 125 municipios deben estar pendientes de los cambios que haya en el ecosistema para evitar tragedias, tal como ha ocurrido en varias poblaciones donde han muerto, en lo corrido de este año, 52 personas en eventos asociados a las lluvias.

“Nosotros venimos preparándonos de manera coyuntural con la asistencia y la asesoría técnica fortaleciendo a los municipios en los instrumentos de gestión del riesgo para la planificación del territorio. Lo anterior, unido a la corresponsabilidad de todos los antioqueños lograremos disminuir esa condición de vulnerabilidad”, afirmó el funcionario.

En las últimas horas, una creciente súbita del río Apartadó le cobró la vida a un hombre de 45 años, identificado como Cristóbal Meza, que estaba cruzando por el afluente cuando el nivel del caudal tomó sorpresivamente la fuerza. En consecuencia, el caudal lo arrastró varios metros por la vereda La Unión de este municipio del Urabá antioqueño.

En circunstancias diferentes, otras dos personas fallecieron en las aguas del río de Cisneros y en la represa de Guatapé, importante sitio turístico del oriente del departamento. Según el informe de los organismos de socorro, ambos cadáveres fueron hallados con signos de ahogamiento durante el pasado fin de semana que incluyó un festivo.

Mientras que en el municipio de Chigorodó se presentó inundaciones en las veredas Guapa, El Dos, Guapa León y Unión Parcelas. En Apartadó ocurrió el desbordamiento del río Vijagual que afectó a algunas viviendas de los barrios El Bosque y La Esmeralda. Mientras que en Carepa el agua inundó las zonas rurales de Bocas de Chigorodó, Las Flores y Eucalipto.