El fuerte sismo que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto puso a prueba la capacidad de respuesta de los servicios de salud en varias regiones del país. En Antioquia, el Hospital San Juan de Dios de Rionegro asumió un papel clave en la atención de personas afectadas, poniendo a disposición su capacidad médica, tecnológica y humana para responder a una emergencia que impactó especialmente a municipios del Oriente y el Suroeste antioqueño.

El movimiento telúrico, de magnitud 7,4 y con epicentro en San José del Palmar, Chocó, generó afectaciones en distintos departamentos del país. En ese escenario, Rionegro volvió a mostrar la importancia que tienen las ciudades intermedias para la atención de emergencias regionales, debido a su ubicación estratégica y a la concentración de servicios especializados.
El Hospital San Juan de Dios abrió sus puertas para recibir a población afectada y reforzó su capacidad de atención. La institución tiene 238 años de historia y es el segundo hospital más antiguo de Antioquia, fundado en 1788. Actualmente presta servicios a los 23 municipios del Oriente antioqueño, lo que lo convierte en uno de los principales componentes de la red hospitalaria de esta subregión.
Uno de los casos que refleja la respuesta de la institución es el de Chaira Sofía Perea, una joven de 14 años procedente de Quibdó, cuya vida cambió durante la evacuación de su colegio. La menor fue trasladada en un avión militar hasta Rionegro y posteriormente recibió atención médica en el Hospital San Juan de Dios. El personal de la institución también acompañó a su madre, Lady Moreno, durante el proceso de recuperación.
La historia de Chaira evidencia el alcance que pueden tener las instituciones de salud ubicadas en ciudades intermedias cuando ocurre una emergencia de grandes proporciones. Su infraestructura y ubicación permiten recibir pacientes provenientes de otros municipios e incluso de departamentos diferentes al territorio donde se encuentran.

En el caso de Rionegro, ciudad afiliada a Asointermedias, esa capacidad de respuesta está respaldada por un proceso de fortalecimiento de los servicios hospitalarios. La institución cuenta actualmente con herramientas digitales para la atención de los usuarios, entre ellas un bot de atención, sistemas de agendamiento en línea y diferentes aplicativos, además de una amplia dotación de equipos biomédicos.
Uno de los servicios destacados es el área de imagenología, que cuenta con el resonador magnético señalado en el documento como el más avanzado del Oriente antioqueño. Durante este año, el hospital ha realizado 3.615 resonancias, ampliando el acceso de los habitantes de la región a servicios de diagnóstico especializado y reduciendo las barreras geográficas para este tipo de atención.
A la infraestructura tecnológica se suman nuevas sillas de fast track en el servicio de urgencias, destinadas a agilizar la atención de pacientes con casos de menor complejidad. El hospital también restableció el servicio de medicina legal, con lo que amplió su capacidad institucional para responder ante situaciones que demanden una mayor capacidad operativa.
El proceso de modernización de la institución está liderado por Diana María Mejía Valencia, gerente del Hospital San Juan de Dios de Rionegro y primera mujer en ocupar este cargo durante los 238 años de historia del hospital.
Durante su administración se han impulsado procesos relacionados con la modernización y ampliación de servicios, una transformación que, según la información suministrada, permitió fortalecer la capacidad de respuesta de la institución frente a las necesidades de una región en crecimiento y ante situaciones extraordinarias como la emergencia sísmica.
Otro de los proyectos desarrollados es la Clínica de Atención Primaria en Salud, iniciativa orientada a ampliar el acompañamiento a pacientes y familias en situación de vulnerabilidad en salud mental y a fortalecer el alcance social del hospital.
Rionegro, más allá de una ciudad intermedia
La respuesta del Hospital San Juan de Dios durante la emergencia también puso de relieve el papel que cumple Rionegro dentro del Oriente antioqueño. La ciudad se ha consolidado como un referente económico, industrial, aeroportuario y de servicios, pero también como uno de los principales puntos de atención en salud para los habitantes de los municipios de la subregión.

La importancia de las ciudades intermedias en la respuesta a emergencias es destacada por la Asociación Colombiana de Ciudades Intermedias, Asointermedias, que resalta la capacidad de estos territorios para articular servicios y recursos destinados a atender necesidades que superan los límites de un solo municipio.
En ese contexto, la actuación del Hospital San Juan de Dios de Rionegro durante la emergencia sísmica se convirtió en una muestra de la capacidad instalada en una ciudad que presta servicios a buena parte del Oriente antioqueño.
Con casi dos siglos y medio de historia, el hospital puso su experiencia, infraestructura y talento humano al servicio de los pacientes afectados por la emergencia, mientras Rionegro reafirmó su papel como nodo regional para la atención de salud y la respuesta ante situaciones de alta exigencia.
