Desde mediados de septiembre, la noticia del robo de una reliquia de una obra que representa los Siete dolores de María rondaba en la cabeza de los feligreses de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores del barrio La América, en la comuna 12 de Medellín.
El padre Nevardo Cataño, su propietario, contó que la imagen, una estatuilla del Niño Jesús esculpida por el reconocido diseñador de arte sacro, avaluada en 45 millones de pesos, fue prestada a una congregación para una actividad religiosa de las fiestas patronales de esa popular parroquia del occidente de la capital antioqueña.
“Los Caballeros de la Cruz que me solicitaron que les prestara una escena de uno de los dolores de la Virgen, en este caso se trata de la profecía de Simeón, cuando Simeón le dijo a María que una espada atravesaría su alma”, le contó el religioso al canal local Telemedellín.

Ese pasaje bíblico se refiere al momento en que, según el Nuevo Testamento, Simeón le anunció a la virgen María que una espada de dolor atravesaría su alma, por los sufrimientos de Jesús.
La petición de Los Caballeros de la Cruz fue cumplida por el padre Nevardo, que decidió entregarles la reliquia, que era exhibida en la parroquia de La América hasta que un delincuente quiso robársela.

“Yo no sé qué día, pero me llamaron a darme la noticia que se habían robado el niño, se lo arrancaron de las manos del profeta Simeón o de Simeone el anciano, dañándole los dedos y manos a Simeón”, dijo el padre Nevardo.
Desde entonces, la incertidumbre rondaba no solo la cabeza del sacerdote, también de los fieles que se preguntaban quién pudo haberse quedado con la valiosa imagen.

Hasta que esta fue recuperada. La Policía de Armenia indicó que en medio de un operativo de control en algunos establecimientos de comercio dedicados a la venta de reliquias y figuras religiosas en la ‘ciudad Milagro’, a algunos uniformados les llamó la atención esa figura y terminaron reconociendo en ella la que había sido hurtada.
En medio de las pesquisas, según indicó el canal Teleantioquia, los policías descubrieron que la obra había ido a parar a esa ciudad después de que llamó la atención de un artesano, que la compró en un negocio del sur del Valle de Aburrá y se la llevó para la capital del Quindío.
Este, dijo una fuente policial a ese canal, aseguró que desconocía la procedencia de la reliquia.

La coronel Martha Liliana García, subcomandante del Departamento de Policía Quindío, fue la encargada de entregarle de vuelta la imagen a la iglesia de Nuestra Señora de Los Dolores.
El problema, ahora, es que el padre Nevardo no la quiere recibir. Según dijo Telemedellín, el religioso considera que luego del robo, y tras ser copiada, la reliquia perdió su valor original, por lo tanto su interés en ella.
