Hoy, 3 de marzo de 2026, la vía Medellín–Bogotá permanece cerrada, aunque con avances en la remoción del material.
Autoridades y medios locales informaron que, tras siete días de bloqueo por un deslizamiento de gran magnitud en el sector del km 50 en San Luis, Antioquia, el paso normal sigue sin habilitarse plenamente, y no hay una fecha definida de reapertura.
El desencadenante: derrumbe masivo y riesgo persistente
El cierre total se originó por un deslizamiento que dejó bloqueada la vía desde el pasado 24 de febrero, cuando decenas de miles de metros cúbicos de material, aproximadamente 60.000 m³ según Invías, cayeron sobre la calzada, obstruyendo completamente el corredor vial.
Las labores de remoción han avanzado, aunque el trabajo es lento y complejo por la inestabilidad del terreno y las condiciones climáticas propias de la temporada de lluvias en esta región montañosa de Colombia.
Para el 2 de marzo se había reportado la remoción de casi 15.000 m³ de material, pero aún resta una cantidad considerable para despejar la traza vial y habilitar condiciones seguras de paso.

Invías, como autoridad técnica responsable de la red vial nacional, ha señalado que la prioridad es garantizar la seguridad de los usuarios, incluso si ello implica mantener la vía cerrada sin fecha concreta de reapertura.
La inestabilidad ocasionada por el deslizamiento, unida al potencial de nuevos desprendimientos, hace que cualquier paso de vehículos, represente un riesgo difícil de asumir sin una estabilización de suelo adecuada.
Hasta el momento no hay una fecha exacta de cuándo podrá reabrirse plenamente este corredor, lo que causa incertidumbre logística para el transporte interregional.
La autopista Bogotá- Medellín, es uno de los corredores viales más importantes de Colombia. No solo conecta a Medellín con la capital, sino que también funciona como arteria principal para el transporte de mercancías, alimentos, combustibles, pasajeros y servicios logísticos entre el Occidente y el Centro del país.
Su cierre afecta directamente las dinámicas económicas de la región.
Es por eso que un cierre prolongado puede tener efectos importantes, elevando los costos de transporte, encareciendo la logística de productos esenciales y alterando las cadenas de suministro entre regiones.
🚧 Invías mantiene cierre total en la vía Santuario – Caño Alegre (Antioquia) mientras avanzan labores técnicas para estabilizar el sector y garantizar la seguridad de los usuarios.
— Invías (@InviasOficial) March 2, 2026
⚠️ No está permitido el paso de vehículos ni peatones hasta nueva verificación técnica. pic.twitter.com/qddAlX38lR
Rutas alternas habilitadas por el cierre de la vía Medellín–Bogotá
Mientras la autopista principal sigue cerrada, Invías ha recomendado rutas alternas para viajeros y transportadores:
- Medellín – Cisneros – Puerto Berrío
- Medellín – Manizales – Bogotá
Estas rutas alternativas permiten romper la barrera vial, pero implican significativos aumentos en tiempo de viaje y costos operacionales, lo que impacta tanto a individuos como al sector transporte.
Gremios transportadores han destacado que estos desvíos no solo aumentan en horas los trayectos, sino que también generan costos adicionales y presiones económicas, especialmente para las empresas encargadas del transporte de carga entre regiones.
El cierre total de la vía Medellín–Bogotá responde a una decisión preventiva adoptada por el Instituto Nacional de Vías (Invías), ante el riesgo real de nuevos deslizamientos en el sector afectado por el derrumbe.
