Este martes, se conoció la sorpresiva noticia de la suspensión de las órdenes de captura de 23 peligrosos cabecillas delincuenciales de bandas de Medellín y el Valle de Aburrá.
Entre ellos, José Leonardo Muñoz, alias Douglas; Freiner Ramírez; Juan Carlos Mesa Vallejo, alias Tom; Sebastián Murillo Echeverry, alias Lindolfo, entre otros.

Según precisó la Fiscalía, “las personas cuya suspensión de órdenes de captura se solicita coincide con aquellas que el presidente de la República designó como voceros principales y secundarios de las Estructuras Armadas Organizadas de Crimen de Alto Impacto de Medellín y el Valle de Aburrá, como se constata al revisar las Resoluciones de Presidencia 39 del 29 de mayo de 2023 y 094 del 8 de abril de 2025″.
El beneplácito a los convictos por parte del Gobierno provocó el rechazo de mandatarios como Federico Gutiérrez, el alcalde de Medellín; del gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, y de quien lidera la Secretaría de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía.

El funcionario dijo: “Definitivamente, en Colombia ser bandido paga con un Gobierno nacional como este. Ya nada sorprende. Mientras que nosotros en Medellín damos la batalla de frente contra los criminales, el Gobierno nacional, una vez más, poniéndose del lado y al lado de los bandidos. No solo los saca a una tarima, sino que ahora le pide a la Fiscalía que les suspenda y no les saque órdenes de captura a los criminales que ha graduado de voceros de paz”.
Para Villa Mejía, la libertad durante seis meses para algunos de esos cabecillas tiene oscuros intereses.
“Le solicita, además, que durante seis meses y en plena época electoral, puedan los cabecillas movilizarse y salir a los barrios. ¡Ya se imaginarán a qué!”, escribió.
También dijo que “mientras tanto, siguen negociando de espaldas a la ciudadanía, desconociendo las decisiones de la Corte Constitucional, sin un marco jurídico, siguen sin reparar a las víctimas y sin decir la verdad. Eso sí, llenos de plata y dinamizando la criminalidad”.
Para el secretario de Seguridad, “la paz total es la entrega total a los criminales. Es impunidad total. En vez de someter a los bandidos a la legalidad, quieren una ciudadanía sometida a los bandidos”.
Finalmente, el funcionario aseveró que “la gente no quiere la paz entre los bandidos, la gente quiere la paz ciudadana que se traduzca en verdadera seguridad”.
