Juan Felipe Giraldo fue una de las víctimas que dejó el terrible terremoto ocurrido en Colombia el pasado 10 de agosto. Su familia y su pareja mantuvieron la esperanza de encontrarlo con vida hasta el último momento, pero lamentablemente fue hallado sin signos vitales.

El santuariano de 24 años de edad quedó sepultado bajo los escombros del Hotel Dibeni, en la ciudad de Pereira. El joven ya tenía arreglado todo lo de su matrimonio, pero se fue sin poderle dar el sí a su futura esposa y dejando un hijo de 2 años.
Natalia Patiño era su prometida y la madre del pequeño, hoy le toca despedir al amor de su vida. La mujer habló con el programa Séptimo Día y allí reveló varios detalles.
Según contó, Juan Felipe viajó en bus toda la noche y llegó a Pereira en la madrugada del lunes, día del terremoto. Dos horas antes del temblor, se acostó a dormir, pero no sin antes dejarle un mensaje a ella, el cual se convertiría en el último antes de su muerte.
“Me envió un video diciéndome que ya había llegado, que estaba bien y que estaba cansado”, contó.
En el registro fílmico, que fue publicado por el mencionado programa, Juan Felipe le mostró un poco la habitación y también a él acostado en la cama.
Tras esto, se fue a dormir y fue entonces cuando la tierra se movió a las 7:34 de la mañana de aquel 10 de agosto. Poco después, Natalia le escribió y le preguntó que cómo estaba tras el sismo, pero no obtuvo respuesta.
“Cuando vi imágenes de Pereira y edificios ya caídos, entonces ahí ya dije que era muy grave y me preocupé mucho más”, relató.
Un poco más tarde, según contó, los jefes de Juan Felipe se comunicaron con ella vía telefónica y le confirmaron que se había desplomado por completo el hotel en el que su prometido se encontraba durmiendo.
Tras esto, sus suegros viajaron enseguida a Pereira con la esperanza de encontrarlo con vida, mientras que ella se quedó en Bogotá junto a su hijo.

“Soñaba con recibirlo, abrazarlo, besarlo y decirle cuánto lo amo, decirle cuánto lo he esperado y abrazarlo y no soltarlo”, comentó Natalia.
Lastimosamente tras cuatro días de búsqueda, el cuerpo de Juan Felipe Giraldo fue encontrado sin vida entre los escombros del hotel. Las esperanzas finalmente se acabaron y la boda, tristemente, no se pudo llevar a cabo.
