El Parque Nacional Natural Farallones de Cali, del cual nacen seis de los siete ríos que atraviesan la ciudad, enfrenta amenazas que pueden ser monitoreadas en tiempo real mediante tecnología satelital y sistemas de información geográfica (SIG). Durante 2025, Parques Nacionales Cómo Vamos (PNCV) estimó la pérdida de 1.700 hectáreas de vegetación natural, equivalentes al 38 % del área crítica del parque, y detectó presencia de mercurio asociada a minería ilegal en cuencas que abastecen a Cali, a partir de análisis con inteligencia artificial y procesamiento digital de imágenes.
PNCV, una iniciativa integrada por diez organizaciones, articuló en 2025 el análisis de amenazas en áreas protegidas mediante la combinación de conocimiento territorial y capacidades técnicas. El uso de SIG permitió superponer capas de información —como vegetación, infraestructura vial, minería, cultivos ilícitos, biodiversidad y cuencas hídricas— para obtener interpretaciones integrales sin exponer a guardaparques en zonas de riesgo.
“Pudimos analizar la dependencia que tienen las ciudades de los parques nacionales, y además tener información que podamos comunicar a la sociedad en general, a cualquier ciudadano. Eso se logra gracias a mapas editados e imágenes geográficas que también cualquier persona puede entender y analizar”, dijo Clara Solano, directora de la Fundación Natura y presidenta de PNCV.
El análisis geoespacial evidenció presiones diferenciadas en Farallones: hacia el valle y Jamundí, ocupación ilegal y construcción no autorizada; hacia el sur, expansión de cultivos de uso ilícito; y en las cuencas del río Naya, minería ilegal de oro. “Poder evidenciar y tener un sistema de análisis que nos esté confirmando esa contaminación por mercurio, yo diría que es uno de los resultados más interesantes de lo que pudimos hacer en Farallones”, señaló Catalina Gutiérrez, directora de WCS Colombia.
Los resultados se integran en un geovisor público con datos actualizados. “Estas herramientas satelitales nos permiten entender y visualizar fenómenos complejos, pero lo más importante es que estén disponibles para quienes toman las decisiones y para quienes conocen el territorio”, explicó Helena Gutiérrez, presidenta de Esri Colombia. En 2026, PNCV prevé informes trimestrales sobre amenazas críticas en áreas protegidas, con énfasis en Tinigua y Tayrona.









