Desde su sede alterna en Barranquilla, el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, posesionó a los nuevos magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE). En la ceremonia expresó que garantizará la autonomía de ese tribunal.
En uno de los apartes de su discurso, el mandatario colombiano lanzó una alerta que salpicó al gobierno del expresidente Gustavo Petro, señalándolo de empeñarse en alterar la voluntad popular expresada en las pasadas elecciones.

“Señores magistrados, el ciudadano tiene derecho a perder una elección, pero jamás tiene derecho a que se le arrebate el voto en las urnas. No se le puede obligar a que su voluntad sea cambiada bajo ninguna circunstancia. Ahí es donde comienza la enorme responsabilidad de la organización electoral y especialmente del Consejo Nacional Electoral”, expresó el jefe de Estado.
Agregó en su intervención: “Hace pocos días escuchamos con estupor al señor procurador general que está aquí afirmar que en algún momento llegó a estar en riesgo el cumplimiento del calendario electoral que finalmente permitió a la postre que los colombianos eligieran libremente al presidente de la República. Esa, señor procurador, es una aseveración tremendamente grave y así lo pensé yo durante toda la campaña electoral. Comparto su posición; es cierto que durante aquel proceso hubo maniobras, presiones e intentos de sembrar incertidumbre alrededor de las elecciones”.
El presidente Abelardo De La Espriella alertó que el gobierno de Gustavo Petro “se empeñó con las estructuras terroristas en alterar la voluntad popular” en las pasadas elecciones. “Por fortuna no lo consiguió”. https://t.co/f0wz5K8LNE pic.twitter.com/zaNXaPdB18
— Revista Semana (@RevistaSemana) September 1, 2026
“El anterior régimen carcomió por la corrupción absolutamente todo y se empeñó con las estructuras terroristas en alterar la voluntad popular, como ya se ha dicho y está probado. Por fortuna, no lo consiguió. Las elecciones se llevaron a cabo. Los colombianos concurrieron a las urnas”, insistió el jefe de Estado.
De La Espriella siguió con su idea: “La voluntad popular fue respetada y la democracia, bendita democracia, prevaleció. Esa experiencia debe dejarnos una lección, si se quiere, definitiva, absolutamente importante. En Colombia nadie, absolutamente nadie, tiene derecho a poner en riesgo el derecho de los ciudadanos a elegir libremente a sus gobernantes o a sus representantes en los cuerpos colegiales”.

“Cuando ejercí la noble labor de litigante, en algunos momentos intervino ante el consejo que hoy ustedes empiezan a integrar y desde siempre entendí a ese cuerpo como el custodio de las reglas que permiten que la voluntad popular se transforme legítimamente en poder político”, puntualizó el presidente de la República.
