El candidato presidencial Abelardo de la Espriella se refirió a los comentarios que le han hecho por aparecer en actos públicos protegido por una urna de cristal y chaleco antibalas, decisión que tomó para proteger su integridad después de que se conocieran amenazas en su contra.
De la Espriella habló de ese asunto desde el evento multitudinario que desarrolló en el Parque de Lourdes, en Bogotá, en el que aseguró que, si el senador y precandidato presidencial hubiera tenido una protección de ese tipo, estaría vivo.

“Si Miguel Uribe Turbay, que en paz descanse, hubiese tenido esta protección que tengo yo, estaría entre nosotros. Yo estoy haciendo esto como un gran acto de responsabilidad con mi mujer, con mis cuatro hijos y con esta patria y este pueblo al que vengo a liberar de los de siempre”, expresó De la Espriella.
Abelardo de la Espriella responde a críticas por la urna de protección desde la que da sus discursos: "Si Miguel Uribe Turbay hubiera tenido esta protección que tengo yo, estaría entre nosotros". https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/Ouf4WLL4t4
— Revista Semana (@RevistaSemana) May 21, 2026
El candidato presidencial extremó sus medidas de seguridad después de ser blanco de intimidaciones. Dos integrantes de su movimiento, Defensores de la Patria, fueron asesinados en Meta y en su contra han circulado diferentes amenazas en redes sociales, como la imagen de una corona floral con su nombre.
En días recientes, durante un evento de campaña en el municipio de Envigado, Antioquia, su equipo de protección detectó la presencia de una persona armada que se habría infiltrado al lugar fingiendo ser un escolta del aspirante a la Casa de Nariño.

Su contrincante del Centro Democrático, Paloma Valencia, le había cuestionado por el uso de ese atril durante sus eventos. “Yo no necesito chaleco antibalas ni esa urna de cristal que usan los cobardes, aquí estoy para enfrentarlos sin miedo”, expresó Valencia.
El candidato decidió mantener esas medidas de seguridad hasta la primera vuelta presidencial. Otros aspirantes a la Casa de Nariño también han advertido difíciles condiciones para hacer política.
