Las revelaciones hechas por el fiscal general de la Nación, Francisco Barbosa, quien reveló detalles escalofriantes de cómo, en medio del Gobierno de Gustavo Petro, se usó el poder para investigar de manera irregular a Marelbys Meza, la exniñera del hijo de la exjefa de gabinete, Laura Sarabia, no para de generar inquietud en el Pacto Histórico.
Según relató Barbosa, el número telefónico de Meza y fue incluido en una lista del Clan del Golfo para engañar a un fiscal y que este ordenara investigarla.

Para el fiscal, este caso es “aberrante” y se revive en uno de los peores escenarios históricos de Colombia en violación de derechos humanos, haciendo referencia a las acciones que adelantó el F-2 del Comando de Inteligencia y Contrainteligencia durante la década de los ochenta y, más recientemente, el DAS, lo que llevó a que se ordenara su cierre.

Tras conocerse esta revelación, desde el Pacto Histórico han lanzado diferentes hipótesis de lo sucedido. Sin embargo, una de las más controversiales fue la que mencionó este martes el senador del Polo, Wilson Arias.
Según Arias, en lo sucedido no tiene mayor responsabilidad el Gobierno sino la Fiscalía General de la Nación que habría orquestado una “jugada” para, supuestamente “frenar los golpes contra el Clan del Golfo”.
“Alguien cercano a la Fiscalía e interesado en frenar golpes contra el Clan, logra hacerle llegar al informante del Clan Golfo el número de Marelbys. Le dicen al informante que es de un alias poderoso. El informante pasa el número al patrullero, el patrullero confía en el informante porque antes ya les ha ayudado a dar golpes, por eso pide la interceptación e interceptan”, apuntó el congresista del Pacto Histórico para explicar su teoría.

Igualmente, Arias cuestionó que, según él, el patrullero que recibió el número de Marelbys pidió tres días después dejar de interceptar a Marelbys, pero el fiscal se demora siete días en ordenar detener la interceptación.
“Al tiempo, la fiscal del hurto en Bogotá habría pedido interceptar a Marelbys y allí los sistemas de la Fiscalía detectan que Marelbys ya estaba interceptada, ¿por qué no dijeron nada entonces y lo ocultaron?”, agregó el senador.
Posteriormente, de acuerdo con la teoría del congresista del petrismo, el siguiente pasó fue “inflar mediáticamente a Laura Sarabia durante cuatro meses”.

“Lo hacen, y aunque la Fiscalía sabía desde febrero de Marelbys, estallan el escándalo a finales de mayo vinculando solo a Sarabria. De ahora en adelante, cualquier detalle y cualquier declaración que sirva a la narrativa para desestabilizar el Gobierno, se usa para alimentar el escándalo”, afirmó el senador.
Finalmente, el congresista se atrevió a lanzar una arriesgada hipótesis: “¿Alianza Fiscalía - Clan Golfo?, un avance más del golpe blando de Estado”.

El término de golpe blando ha sido utilizado con insistencia tanto por el presidente Petro como por la bancada del Pacto Histórico.
Este término hace referencia al uso de un conjunto de técnicas no frontales y principalmente no violentas de carácter conspirativo, con el fin de desestabilizar a un gobierno y causar su caída, sin que parezca que ha sido consecuencia de la acción de otro poder.
Curiosamente, mientras lanza estas afirmaciones sobre un supuesto golpe blando, Petro se ha dedicado a arremeter contra las instituciones: se ha ido contra el fiscal Barbosa, la procuradora Margarita Cabello, el Consejo de Estado y los medios de comunicación.