Era la primera vez que Andrea Petro —una de las hijas mayores del presidente Gustavo Petro— conocía Estados Unidos y había un mérito suficiente para hacerlo: su padre se encontraría cara a cara con Donald Trump, uno de los mandatarios más poderosos del mundo, con quien sostuvo, hasta este martes, 3 de febrero, una fuerte tensión política.
Petro viajó desde Londres hacia Estados Unidos. Es ciudadana colombo-francesa y necesita menos requisitos para ingresar a territorio norteamericano. “Me dio miedito pasar por migración”, le confesó a SEMANA.

Y no es para menos. Su padre hace parte de la Lista Clinton y ha sido blanco de fuertes señalamientos del presidente Donald Trump.
“Como cualquier persona, llegué en un avión comercial, lo hice desde Londres, me miraron, me saludaron y normal. Me preguntaron si llevaba comida en la maleta y ya. Me dejaron pasar, aunque reconozco que sí me dio miedo, como ocurre con cualquier otra persona”, afirmó.
“Antes del viaje me preguntaba qué ocurriría si no me dejaban pasar. Tenía claro que, si no lo lograba, volvía a Europa sin hacer bulla”, contó.

Andrea Petro sintió la necesidad de acompañar a Gustavo Petro en su encuentro con Trump. Quería corroborar que estuviera tranquilo y sereno para una de las reuniones diplomáticas más importantes en sus más de tres años de mandato. “Vine a acompañar a mi papá, no a intervenir en reuniones políticas ni nada por el estilo. Conozco muy bien mi lugar. Quería tener momentos privados con él, ayudarlo a relajarse y garantizar que estuviera bien. Llegué un día después y la verdad, el ambiente fue muy armonioso porque conoció a su nieta, la hija de Andrés, mi hermano”, narró.
A la niña —reconoció Andrea Petro— la llamaron “la bebé de la suerte” en medio del viaje diplomático, porque le dio al presidente un bálsamo de tranquilidad en medio de la fuerte tensión ad portas de su encuentro con Trump.
Ella consiguió que la bebé viajara desde Canadá a Washington con la esposa de su hermano, Andrés Petro. “Fue una sorpresa para mi papá porque él no había podido conocerla, entre otras cosas, porque está en la Lista Clinton y no puede viajar con facilidad”, dijo ella.
Andrés Petro no consiguió saludar a su padre, como quería. Es refugiado político y no puede viajar fácilmente a Colombia y está resolviendo un tema de papeles. “Fue el momento idóneo para darle la sorpresa a mi papá”, expresó.
Andrea Petro estuvo con su padre antes y después de su visita diplomática a la Casa Blanca y lo acompaña a sus ruedas de prensa, entrevistas con medios internacionales y reuniones en Washington.
“Tenemos agenda hasta este jueves, 5 de febrero; él está muy relajado tras la reunión. Antes del encuentro, hubo un momento de tensión. Eso, para nosotros, fue histórico. Era una reunión que tenía que durar media hora y se extendió hora y cuarenta minutos. Trump y mi papá sonreían, hubo mucha complicidad entre ellos durante el acto”, dijo.
Y añadió: “Mi papá, con quien estoy este miércoles, está bastante contento”, expresó.
Petro, desde Estados Unidos, habló de la situación de sus hijos, quienes viven en varios países.
“Están repartidos en el mundo, producto de un exilio lamentable de mis hijos, que se debe a la lucha contra el narcoterrorismo, porque nosotros sí lo hemos sufrido directamente y de verdad”, manifestó el presidente.









