A cuatro días de iniciar la Ley de Garantías que restringe la contratación de personal en entidades públicas, el gobierno del presidente Gustavo Petro está dedicado a sacar a varios funcionarios públicos y a nombrar a las personas más cercanas al Pacto Histórico, una práctica que durante años cuestionó el hoy presidente.
Petro —a juicio de sus contradictores— busca redoblar los esfuerzos desde el Estado para conseguir obtener réditos políticos en las elecciones parlamentarias de marzo próximo y las presidenciales, cuya primera vuelta será el 31 de mayo.
Una de las entidades en las que hay movidas masivas es el Ministerio del Trabajo, que dirige el ministro Antonio Sanguino, quien hace parte de la Alianza Verde.
En esa dependencia se crearon más de mil nuevos puestos de trabajo a escasos meses de las elecciones. Así lo confirmó el Decreto 052 del 22 de enero de 2026, con el que se crea la nueva planta temporal de 1.141 cargos.
Los nuevos empleos —según lo que indica el decreto— estarán vigentes exclusivamente hasta el 31 de diciembre de 2026. Y se centrarán en el fortalecimiento de las funciones de inspección, vigilancia y control del cumplimiento de las normas laborales, en el marco de la implementación de la reforma laboral.
Mil nuevos empleados serán inspectores de trabajo y seguridad. Y los otros 123 serán profesionales especializados y profesionales universitarios.
El exministro de Hacienda y hoy precandidato presidencial, Mauricio Cárdenas, no se quedó callado y cuestionó las actuaciones del actual gobierno.
“El Gobierno Petro prometió acabar el clientelismo, pero solo lo empeoró. Más y más contratistas, más y más puestos solo para hacer campaña. ¿Y los que no comulgan con el Pacto? Los sacan”, escribió en sus redes sociales.

“Petro, supuestamente, iba a sanear la política colombiana, iba a acabar con el clientelismo. Lo empeoró todo. Una semana antes de que entre en vigencia la Ley de Garantías, amplían la planta de personal de las entidades del Gobierno: casi 7.000 cargos en la Unidad Nacional de Protección, 1.100 cargos en el Ministerio del Trabajo y despidiendo gente que no comulga con la ideología del Pacto Histórico”, expresó Cárdenas.

Y siguió: “Ese es el clientelismo en su peor expresión. Es el empleo militar. No tiene ninguna necesidad ni mérito del Estado de contratar; es la militancia, quieren desnivelar la cancha de la política. Eso es atentar contra la democracia. No nos vamos a dejar. Denunciando esto, el país sabrá que hay que derrotar este modelo”.
Cárdenas afirmó que este modelo de izquierda quiere quedarse en el poder y denunció que, tal y como están las cosas, los colombianos tendrán que pagar durante varios años las deudas que deja este gobierno.
La creación de la nueva planta de personal en el Ministerio del Trabajo ha generado indignación. El candidato a la Cámara por el Centro Democrático, Daniel Briceño, afirmó: “Burocracia militante de cara a las elecciones en plena crisis fiscal y en medio de una emergencia económica. Politiquería”.
Igual situación estaría ocurriendo en Migración Colombia, según varias fuentes de esa entidad del Estado.










