Las cámaras de fotomultas se han vuelto para muchos bogotanos un calvario. Aunque estos dispositivos fueron creados para impedir que los conductores superen la velocidad permitida en áreas peligrosas de la capital, muchos piensan que tienen ciertos vacíos legales que pueden rayar en la arbitrariedad.
Desde hace algunos meses se han venido escuchando denuncias respecto a las normativas que deben cumplir las fotomultas para operar. Una de ellas es la de las señalizaciones de las cámaras, pues antes pasaban desapercibidas y los conductores no podían identificarlas. Ahora deberán estar previamente señalizadas con elementos reflectivos.

Hace algunas horas, la concejal Diana Diago elevó una nueva crítica, asegurando que el alcalde Galán no ha garantizado el cumplimiento de la norma “como se debe”.
Además de ello, lanzó también un trino en el que reveló que la administración tendría atorados recursos para la protección vial de los ciudadanos, en una cuenta bancaria, y aún no los habría ejecutado.

“Alcalde Carlos Fernando Galán, es el colmo del descaro que usted quiera poner más cámaras de fotomultas para perseguir y multar a los bogotanos, y la Secretaría de Movilidad tenga más de $583.000 millones destinados a seguridad vial, control y prevención guardados en una cuenta bancaria”, precisó en un trino.
Aseguró que la plata existe, pero está guardada, mientras “los ciudadanos siguen muriendo en las calles de Bogotá” y, adicional a ello, le hizo un cuestionamiento.
“¿Para qué más cámaras para cobrarles a los ciudadanos si ni siquiera son capaces de ejecutar los recursos que ya tienen para proteger sus vidas? Bogotá no necesita más fotomultas. Necesita que el Distrito deje de guardar la plata y empiece a invertirla en seguridad vial. La prioridad debe ser salvar vidas, no llenar las arcas del Distrito”, sentenció.

