El expresidente Álvaro Uribe convocó a los caballistas del país a que se puedan unir a una campaña que harán desde el Centro Democrático para conseguir 100 caballos donados que serán rifados para recaudar fondos que serán destinados para la reconstrucción de iglesias, catedrales y conventos que fueron afectados tras el terremoto del pasado 10 de agosto.

Se trata de la estrategia Corazón Grande por la Reconstrucción, que promueve el líder del Centro Democrático a través de la colectividad, que, según informó, trabaja en una campaña para la reconstrucción de estos espacios religiosos.
Según dijeron, serán priorizados los templos de las zonas con mayores afectaciones, entre las que se encuentran las regiones de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío y Antioquia.
“Con la ayuda de Dios, este país sale adelante. En Colombia hay muchas iglesias destruidas o seriamente afectadas. A cualquier gobierno le queda difícil disponer recursos para los templos. Por eso, nos vamos a proponer nosotros ayudar”, aseguró el exmandatario.
Desde el Centro Democrático fueron enfáticos en que en medio de la tragedia no se puede pasar por alto que templos religiosos de gran envergadura como la Catedral Basílica de Manizales, la Basílica del Señor de los Milagros en Buga, la Basílica de Cartago o la Iglesia San José en Pereira resultaron con afectaciones en materia estructural.
Sobre ese tema, el cardenal de Colombia, monseñor Luis José Rueda, le dijo a SEMANA que muchos templos tendrán que ser demolidos tras el terremoto del pasado 10 de agosto.

“Es muy grande el daño. Son más de 170 templos. Por nombrar algunos: la Catedral de Manizales, la Basílica de Quimbaya, de Cartago, la de Buga, la Catedral de Buenaventura, la de Cali. Y así, más de 170 templos y todavía falta hacer el registro total, región por región, pero hay casas curales, templos, ancianatos, escuelas, colegios, servicio integral de la iglesia que ha quedado estructuralmente destruido”, afirmó monseñor Rueda.
El cardenal agregó que muchos sacerdotes están celebrando eucaristías en parques y calles porque no se puede ingresar a los templos. “Hay muchos sacerdotes sin casa cural y les toca buscar hospedaje en otros lados. El momento es muy doloroso”, agregó.
E invitó a los que quieran ayudar en esta reconstrucción. “Los templos siempre han sido construidos con las empanadas, con la generosidad, poco a poco, en proceso, durante décadas. Así se irá trabajando la reconstrucción. Confiamos en la divina providencia. Confiamos en el amor y el compromiso de los fieles laicos. Pero hacemos un llamado a los que quieran ayudar a reconstruir los templos, porque hacerlo es reconstruir espiritualmente nuestras comunidades y el tejido humano”, dijo.
