SEMANA: Empezamos el año electoral, pero antes habrá unas atípicas. ¿En dónde serán estas elecciones?
HERNÁN PENAGOS GIRALDO: Sí, el próximo 18 de enero tenemos elecciones en Girón, un municipio del área metropolitana de Bucaramanga, un municipio muy grande, muy importante en ese departamento. El tema de las elecciones atípicas ha sido muy recurrente en el último año; no hay precedente en la historia del país de cerca de 20 elecciones atípicas, entre ellas las gobernaciones de Putumayo, Vichada y Magdalena, y la alcaldía de Bucaramanga; es decir, ha sido una circunstancia por cuenta de nulidades que han decretado los jueces, pero sí ha habido una exigencia muy alta, pero todo está dispuesto para esa jornada en Girón.
SEMANA: ¿Cómo está la logística para el 8 de marzo, con elecciones al Congreso y las consultas interpartidistas?
H.P.G.: Desde el año pasado se está trabajando en la puesta en marcha de todo el tema electoral, no solamente las consultas, sino las elecciones al Congreso y a la presidencia en su primera vuelta, porque la segunda vuelta pues aún no sabemos si se va a llevar a cabo o no; por tanto, no se hacen preparativos para ella. Pero los componentes que tienen que ver con la digitalización, con los software, con el kit electoral y las tarjetas electorales están listos, así que todo viene avanzando muy bien. También están listas las auditorías, tanto al proceso general y operativo como a los sistemas de información. Estamos trabajando en el tema de la observación internacional con las principales entidades en el mundo, incluyendo a la Unión Europea, que hace ya varios meses nos confirmó su visita a Colombia. Y con relación a las consultas, ya están definidos los partidos que van a participar en ellas y el 6 de febrero es la fecha límite para que tanto partidos como organizaciones, me refiero a los grupos significativos, presenten el listado de candidatos que van a participar en la consulta, que, dicho sea de paso, se llevará a cabo con las elecciones de Congreso de la República.

SEMANA: ¿Qué se debe hacer al votar por Congreso y alguna de las consultas?
H.P.G.: Ese día estarán las tarjetas electorales de Senado y Cámara de Representantes, y sobre la mesa de votación estarán también las de las consultas. Una única tarjeta, esto es muy importante decirlo, donde estarán las diferentes consultas y las personas deben hacer opción de una de ellas. Estamos terminando el diseño para que quede claramente definido que solo se puede votar por una consulta. Se decidió imprimir una única tarjeta para proteger el secreto del voto. Todas las consultas estarán en esa única tarjeta y la ciudadanía encontrará las tarjetas encima de la mesa y aquel ciudadano que así lo quiera, vota por la que desee.
SEMANA: Se simplifica el ejercicio y la ciudadanía no se confunde…
H.P.G.: Absolutamente sencillo porque en otras oportunidades estaban encima de la mesa de votación dos o tres consultas y eso desorientaba un poco. La ciudadanía no sabía qué hacer o si podía tomar las tres o no. Eso hacía todo muy complejo, pero en esta oportunidad será muy sencillo. En febrero daremos a conocer esa tarjeta electoral para que el país la conozca.

SEMANA: ¿Habrá garantías para todos los sectores?
H.P.G.: Absolutamente, la Registraduría viene avanzando en múltiples acciones que den transparencia, tranquilidad y garantías en el próximo proceso electoral. Por ejemplo, estamos hablando de la observación internacional desde el año pasado, inclusive el antepasado. Nos hemos reunido en tres oportunidades con la Unión Europea. Hace meses venimos trabajando, y por eso en este mes de enero llega ya un grupo importante de observadores de la Unión Europea para apoyar el proceso electoral. Igual ocurre con la OEA. También estará el Centro Carter, que estuvo en Venezuela, y muchas más entidades de observación. Además, el tema de la digitalización de las actas electorales es determinante para publicarlas posteriormente y que todos puedan ver los resultados. Los partidos políticos podrán tener auditores de sistemas para que acompañen todo el proceso de software que está construyendo la Registraduría, y me refiero a los software de preconteo, a los software de escrutinio, a los software de publicación y de digitalización; es decir, hay múltiples acciones para que haya tranquilidad y garantías en los procesos electorales que se vienen durante este año.
SEMANA: ¿Por qué se quiere crear un manto de duda sobre los resultados?
H.P.G.: Nos preocupa mucho el nivel de desinformación y noticias falsas que hay porque en esta oportunidad está escalando a unos niveles mucho más altos. La desinformación y las noticias falsas tienen precedentes de hace ya muchos años, pero cada vez son más intensas. Los ciudadanos, en ocasiones, que no conocen cómo se tramitan los votos en Colombia, cómo se cuentan, que no saben cómo es el proceso electoral, pues se dejan instrumentalizar por narrativas que terminan golpeando mucho más que a la Registraduría, a la misma democracia. Y ahí llamo la atención a la sociedad para que se informe mucho más, para que no permita y no se involucre en esas narrativas de desinformación y de noticias falsas que lo único que hacen es golpear, dividir la sociedad y generar incertidumbre. Este año tendremos un chatbot al que se puede acudir; lo vamos a lanzar dentro de unos días para encontrar el lugar de votación, la información que requieran de los puestos y mesas de votación, para que vean cómo va el proceso y el calendario electoral. Es decir, vamos a establecer muchos canales oficiales donde aspiro a que la ciudadanía se informe para que no sea desorientada.

SEMANA: Cuando alguno de los aspirantes no está de acuerdo, dice que lo robaron, pero hay mecanismos a los que se pueden acudir para las revisiones...
H.P.G.: Colombia es uno de los países que más controles tiene en el proceso de conteo de votos y del proceso de escrutinio. Puede ser el país donde más controles hay: el primero tiene que ver con el conteo de votos, que es el que llevan a cabo los jurados, que no son funcionarios de la entidad; son 700.000 personas designadas de las empresas privadas, del servicio público y de las universidades que apoyan a la Registraduría como jurados. Ellos hacen la parte más importante del proceso electoral, que es contar los votos, por un lado, y diligencian de manera manual con su puño y letra las actas electorales que terminan siendo firmadas. Ahí es donde inicia el proceso de preconteo y de divulgación. La Registraduría no puede divulgar datos diferentes a los que aparezcan en esas actas electorales que, como le decía, se van a publicar todas. Luego, en la medida en que la Registraduría difunde los resultados, la ciudadanía puede ver, a través del acta digitalizada y publicada, los datos de la mesa más apartada de Vichada, de Leticia, de Chocó o de La Guajira, por ejemplo.
Segundo, después de llevar a cabo ese proceso, inician una serie de mecanismos. Uno, el de la comisión escrutadora, que está integrada por jueces de la república, funcionarios de la Rama Judicial y notarios. Ellos toman esas actas, las validan en presencia de los testigos electorales, pueden presentar reclamaciones y hacen los ajustes que cualquier testigo quiera, por ejemplo, como un reconteo, una tachadura, una enmendadura, que puede ocurrir porque al fin y al cabo son seres humanos los que la diligencian, pero ahí se hacen ajustes. Cualquier duda que se tenga de los datos que divulga la Registraduría y de las mismas actas de las mesas de votación en las comisiones escrutadoras, siempre hay testigos de todas las campañas políticas. Esas comisiones escrutadoras están en cada uno de los municipios de Colombia; hay lugares donde hay 30 y 40 comisiones escrutadoras, por ejemplo, en lugares como Bogotá y ciudades grandes. Esa información se revisa, y pueden presentar acciones, insisto, de reclamación en los jurados.

Posteriormente, si hay más reclamaciones o apelaciones, va a la Comisión Departamental, donde están delegados del Consejo Nacional Electoral, volviendo a revisar los datos, por ejemplo, por cualquier apelación respecto de una decisión que a los jurados o a los abogados de las campañas no les parece la más adecuada. Ese es un tercer elemento.
Y por último, después de declarar los resultados, es posible ir al Consejo de Estado a demandar la nulidad de las elecciones tanto de Congreso como de la presidencia. Así que hay una serie de controles muy importantes de acciones que tienen los partidos, por ejemplo, para pedir ajustes en los resultados. Así que aquellos candidatos y candidatas que estén inconformes tienen mecanismos para hacer valer sus derechos, y ahí es donde se debe, de alguna manera, llevar a cabo el debate en lo electoral. No es un tema de redes, no es un tema de salir de manera general a decir cosas sin sentido.

SEMANA: Cada cuatro años vemos candidatos que dicen: “La Registraduría me embolató unos votos”...
H.P.G.: Así es, pero nada más salido de la verdad. La Registraduría hace la gerencia del proceso electoral, pone a disposición de todos los actores las herramientas para que las elecciones se tramiten bien. Pone a disposición de los partidos herramientas para presentar testigos electorales, hacer auditoría, hacer seguimiento a los componentes. Pone a disposición de los jurados todo para que puedan llevar a cabo su proceso en las mesas. Pone a disposición de los jueces todos los elementos para llevar a cabo el escrutinio de manera pública. Pone a disposición del Consejo de Estado y de los tribunales toda la información para que revisen. El sistema electoral colombiano es un poco complejo, pero lleno de garantías, y es imposible hablar de fraude electoral.
SEMANA: ¿Cómo se eligen los jurados?
H.P.G.: Se designan de listados de empleados públicos y privados que se le remiten a la Registraduría Nacional. Desde hace más de un mes venimos solicitándoles, primero, a las diferentes empresas, porque el grueso de empleados y de funcionarios, de trabajadores, está en las empresas privadas, que nos envíen sus listados de las oficinas de talento humano, de las personas que trabajan para las diferentes compañías, y hacer los sorteos. También a las diferentes universidades de jóvenes mayores de 18 años y a las entidades públicas para que nos envíen el listado de funcionarios. Quiero decirles a las diferentes empresas que, por favor, cumplan el deber de enviarnos esa información para hacer un sorteo de un universo muy grande y haya absoluta tranquilidad.

SEMANA: El proceso de inscripción de cédulas para las elecciones al Congreso finalizó el 8 de enero. ¿Para las presidenciales siguen abiertas?
H.P.G.: Sí, esto es para las personas que vayan a votar en un lugar diferente a donde lo hicieron la última vez; es decir, que se cambiaron de domicilio o que están en otros lugares. Para la presidencia se mantienen aún abiertas las inscripciones hasta el 31 de marzo. Esto es muy importante para mejorar la participación en nuestro país porque en las pasadas elecciones solo el 48 por ciento del censo electoral votó para Senado y Cámara de Representantes y para la presidencia, en la primera vuelta, se abstuvo el 45 por ciento y en la segunda vuelta se abstuvo el 41 por ciento.
SEMANA: Si alguien tiene inscrita la cédula en un lugar para votar al Congreso, ¿puede inscribirla en otro lado para las elecciones presidenciales?
H.P.G.: Pudiera ser, pero esa nueva inscripción depende del domicilio electoral. No se trata de que la ciudadanía vote donde le parezca. La ciudadanía debe votar donde tiene su domicilio electoral: aquel lugar donde reside, donde tiene su trabajo o donde tiene su negocio u oficio. La ley dice que quien vota en un lugar diferente a su domicilio, pues está incurriendo en trashumancia electoral, inclusive es una falta penal.
SEMANA: ¿Hasta cuándo tienen plazo de revisar y validar las firmas de los grupos significativos de quienes aspiran a la presidencia?
H.P.G.: Ya estamos terminando. Desde el 17 de diciembre pasado venimos trabajando en la materia. El 21 de enero es el último día que tiene la Registraduría para terminar de certificar las firmas radicadas por los diferentes comités organizadores y candidatos a la presidencia de la república. Hay un tema que no tiene precedente: en esta oportunidad se recibieron más de 30 millones de firmas. Eso ya nos genera una exigencia muy alta y durante diciembre fue necesario trabajar a tiempo completo para revisar las firmas. Y esas personas que estén certificadas son las que van a tener la oportunidad ya de inscribirse como candidatos a la presidencia, proceso que inicia el 31 de enero.
SEMANA: ¿Qué novedades tecnológicas habrá en estas elecciones?
H.P.G.: Vamos a incorporar en las elecciones de Congreso y de presidencia la biometría facial para identificar a la ciudadanía, dejar de lado cualquier duda de suplantación o falsa identidad. Aspiramos a llegar a 50.000 o 60.000 mesas. En este año tendremos biometría facial y biometría dactilar, que se ha tenido ya desde hace varios años en Colombia. En segundo lugar, vamos a digitalizar todas las actas electorales. Además, estamos haciendo desarrollos para la inscripción virtual de ciudadanos en el exterior, que hoy ya no tienen que ir hasta el consulado a inscribirse. Vamos a lanzar en los próximos días un chatbot porque la ciudadanía se comunica mucho más a través de WhatsApp, y todo esto de la mano con herramientas y sistemas de ciberseguridad para frenar los intentos de ataques a la infraestructura de la Registraduría son por millones.

SEMANA: ¿Los recursos para las elecciones están garantizados?
H.P.G.: Hasta ahora no hemos tenido dificultades. Los recursos tienen dos fuentes: parte de ellos con recursos del año pasado, otra parte de eso con recursos de vigencias futuras de este año en el que estamos. Esos recursos se van desembolsando en función de lo que se conoce como el plan anual mensualizado de caja. Es decir, de acuerdo con la ejecución de los contratos, el recurso se va solicitando para su pago.









