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Plumones de ganso
- Foto: SEMANA y Pixabay

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Con el sufrimiento de los gansos se fabrican las cobijas de plumas que compró el Gobierno Petro por $8 millones; así es el aterrador maltrato a ese animal

El Departamento Administrativo de la Presidencia adquirió lujosos productos, entre los que destacan dos plumones de ganso.

Toda una polémica se ha desatado en el país por la compra de electrodomésticos de lujo y lencería de hogar para el presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez, por 127 millones de pesos, todo con recursos públicos.

La compra incluye entre otras, un televisor Samsung de 85 pulgadas, por un valor de 27.499.900 pesos. Así mismo, otro televisor Samsung de 70 pulgadas, por 10.867.000 pesos; una licuadora digital de diez velocidades, por 1.846.000 pesos; una cubiertas de vitrocerámica eléctrica Le Cuisine, por 7.338.400 pesos, y dos cubiertas de vitrocerámica inducción Le Cuisine, por 34.815.000 pesos. Todos los objetos suman 93.084.400 pesos.

Pero entre lo que más ha generado indignación está la adquisición de dos edredones de plumones de ganso por 8.159.800 pesos.

El malestar se ha generado no solo por el costo de este producto, sino porque organizaciones animalistas en el mundo han denunciado el sufrimiento al que se someten miles de animales para fabricarlos.

El plumón, que es la base de estos edredones, es aquello que crece debajo de las plumas que cubren el pecho de las aves como el ganso.

El proceso de desplume comienza cuando los patos y gansos tienen diez semanas, es decir que no han alcanzado una edad madura, y continúa cada seis semanas, hasta que cumplen cuatro años.

Durante la extracción de plumas -sin ningún tipo de analgésico-, “se rompen alas y se generan diferentes heridas que no son tratadas, lo que significa que los animales sienten 100 % del dolor durante todo el proceso”, asegura Fabian Steinecke, de la Oficina Protectora de Animales de Alemania, en un reportaje para la agencia de noticias DW.

En esta práctica manual, los trabajadores sujetan a las aves entre sus piernas y tiran de las plumas de la parte del pecho. Debido a que a los recolectores se les paga usualmente por cada ave, estos tratan de desplumar a la mayor cantidad posible de ellas.

Estas aves en su mayoría son mantenidas en condiciones de hacinamiento en las que apenas pueden respirar. Muchas de ellas mueren tratando de escapar, aplastándose lals unas a las otras.

Esta adquisición, que de por sí genera indignación, ha despertado el reproche especialmente contra el gobierno Petro, pues no se puede olvidar que se eligió bajo las banderas de la protección del medio de ambiente y el cuidado de los animales como parte de la vida.

“Que sea la oportunidad de saber cómo funciona el despiadado negocio de obtención de plumas de ganso para chaquetas, cobijas y demás. Comprar productos hechos con ellas es alimentar esta crueldad. La responsabilidad no varía según la orientación política”, aseguró la senadora animalista Andrea Padilla, quien pertenece a la Alianza Verde, partido de la coalición de gobierno.

El director del Dapre, Mauricio Lizcano, ya se pronunció sobre esta polémica. “Amoblar las casas privadas es un deber del Dapre luego de previas solicitudes de los jefes administrativos de cada casa y todas las compras, como en este caso, se hacen a través de la tienda virtual de Colombia Compra Eficiente, un mecanismo transparente”, aseguró en las últimas horas.

Por su parte, el senador Gustavo Bolívar dijo que Petro no tiene tiempo para hacer esas compras y que por eso sus funcionarios deben estar más atentos. “Austeridad es la orden de Petro a sus funcionarios. No creo que él tenga tiempo de hacer compras. Sus reuniones van hasta medianoche. Apenas tiene tiempo de dormir y lo comprado no se ajusta a su nivel de exigencia. Creo que algún funcionario se quiso lucir. No están cuidando al presidente”, aseguró Bolívar.

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