Gustavo Petro expide sus últimos decretos como presidente de la República. Uno de estos tiene que ver con la que podría convertirse en la primera crisis del próximo Gobierno De La Espriella: el fenómeno de El Niño.
El saliente jefe de Estado firmó el decreto que declara el desastre de carácter nacional ante el riesgo inminente asociado al fenómeno de El Niño para el territorio.

La escasez de lluvias, las altas temperaturas y los bajos niveles en los embalses como resultado del descenso de las precipitaciones tienen al país en riesgo de una crisis en el suministro de agua y de energía, que podría traducirse en que los ciudadanos se vean obligados a cerrar la llave y apagar la luz.
La declaración de desastre por los riesgos asociados a El Niño tendrá una vigencia de 12 meses y envía una alerta a todos los actores estatales y públicos del país para tomar acciones en torno al riesgo de apagón y de problemas en el acceso al agua.

El Ideam ha dicho que existe un 81 % de probabilidad de que la intensidad de ese fenómeno natural sea “muy fuerte” durante el periodo octubre-diciembre 2026. El instituto meteorológico ha señalado que podría ser uno de los más intensos desde 1950.
Las autoridades colombianas y organismos climáticos internacionales han considerado que las condiciones de El Niño se presentarán durante el segundo semestre de este 2026. Estas podrían persistir durante los primeros meses del 2027, tanto en la atmósfera como en el océano Pacífico ecuatorial, con probabilidades superiores al 97 %.

Las medidas relacionadas con El Niño serán una de las primeras tareas de la administración entrante de Abelardo De La Espriella.
