El Congreso está en sus últimas semanas de labores legislativas de este cuatrienio y en la lista de proyectos que están en riesgo de quedarse en el pupitre hay uno clave.
Se trata del proyecto de ley que prohíbe la mutilación genital femenina y que lleva el nombre de Niñas sin Ablación, una práctica que sigue permitida en Colombia pese a los intentos de acabar con ella.

Para prohibirla es necesario surtir el cuarto debate del proyecto de ley sobre este asunto, sin embargo, este no ha quedado en las prioridades de la agenda de la plenaria del Senado porque está en el punto 12 del orden del día.
En las semanas recientes, las sesiones del Congreso se han caracterizado por discusiones entre los candidatos presidenciales y senadores Paloma Valencia e Iván Cepeda en el lapso destinado para las constancias, mientras que cuando comienzan los debates el cuórum se desbarata con facilidad. Esa situación hace aún más difícil el trámite.

La Fundación Plan hizo un llamado al Congreso “para que se proceda con celeridad a este debate y se avance hacia la aprobación de una ley fundamental para la protección de los derechos de las niñas en Colombia. Es responsabilidad directa de las personas tomadoras de decisiones actuar frente a una práctica que vulnera gravemente los derechos humanos y afecta la salud física, mental y emocional de las niñas”.
Entre enero de 2024 y marzo de 2026 se registraron 98 casos de niñas víctimas de mutilación genital en Colombia, según los datos del Sistema Integrado de Información sobre Violencias de Género (SIVIGE).
Colombia es el único país de las Américas donde aún persiste la mutilación genital femenina.
— Fundación PLAN (@FundacionPlan) April 27, 2026
Necesitamos que el Proyecto de Ley No. 440 sea una realidad para prevenir y erradicar esta práctica.
¡Es hora de tomar decisiones a favor de las niñas!
#NiñaSinAblación pic.twitter.com/QAdwMZw6Es
El 56 % de esos casos afectó a niñas entre los 0 y 5 años y el 83 % de esas mutilaciones tuvo lugar en el hogar de la víctima. El departamento con más casos de esa práctica es Risaralda.
