Jaime Raúl Salamanca es el candidato que la Casa de Nariño quiere que gane la presidencia de la Cámara. Desde Palacio se ha emprendido una estrategia para frenar la candidatura de Katherine Miranda, quien, a pesar de haber sido jefe de debate de Gustavo Petro en la pasada campaña electoral, ha sido crítica del Gobierno y sus reformas.

Previo a que se lleve a cabo la votación de la plenaria de la Cámara para elegir quién de los dos será el nuevo presidente, Salamanca se refirió a esos hechos.

“Hemos hecho un ejercicio de diálogo con las distintas bancadas, respetuoso de mi compañera Katherine, de las discusiones que se han planteado alrededor de este tema tan interesante que lamentablemente no pudimos concretar en un solo candidato”, dijo Jaime Raúl Salamanca.
Una de las grandes dudas de la candidatura de Salamanca es que asegure que todas las bancadas tengan garantías. Salamanca mencionó que ya fue presidente de otra corporación y demostró que puede brindarlas.

“Ya lo he hecho. Fui presidente de la Comisión Sexta de la Cámara y allí en ese ejercicio en el Congreso hubo control político. Las minorías tuvieron vocería en igualdad de condiciones que los partidos mayoritarios, la coalición y el Gobierno discutieron sus reformas y la oposición tuvo todas las garantías, es decir, no voy a hablar de algo que quiero hacer, sino que ya he hecho”, afirmó.
El congresista se refirió a la idea de una Asamblea Nacional Constituyente, sin embargo, dijo que no es un buen momento para presentar ese proyecto. En cambio, dijo que cree en el “poder constituyente”.
“Una ciudadanía más activa, haciendo parte de las decisiones del país y en eso sí voy a estar siempre, de impulsar un acuerdo nacional entre los distintos políticos y que participemos, así como la ciudadanía”, afirmó Salamanca.
Los tentáculos del congresista Jaime Raúl Salamanca, el candidato de Petro a la presidencia de la Cámara: su familia, una beneficiada del Estado
Sin embargo, el día en que Jaime Raúl Salamanca, congresista de la Alianza Verde, anunció su aspiración a la presidencia de la Cámara con el guiño del presidente Gustavo Petro, en Sotaquirá, Boyacá, la tierra de donde es oriundo, más de uno no ocultó su sorpresa.
El contador público que llegó al Congreso con 28.110 votos, opcionado a convertirse en el próximo presidente de la Cámara este 20 de julio, cuestionó fuertemente, en su momento, a los petristas que desde el inicio se montaron a la candidatura de Gustavo Petro en 2022.
“Nos llamó comunistas de quinta”, le confesó a SEMANA Christian Uscátegui, el testigo estrella que le contó al Consejo Nacional Electoral cómo desde la campaña de Petro les habían pagado 60.000 pesos a los testigos electorales. En ese momento, Jaime Raúl Salamanca apoyaba a Sergio Fajardo en su campaña presidencial y, posteriormente, se lanzó a los brazos de Gustavo Petro en segunda vuelta. Ahí dio un giro de 180 grados y cambió su posición.

Salamanca –el representante a la Cámara que hoy promueve a la presidencia de la Cámara el Pacto Histórico como si fuera suyo– es la mano derecha del gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, el hombre que le enseñó a dar un triple salto en garrocha y aterrizar en donde está el poder.
Jaime Raúl –según Uscátegui– fue uno de los comodines de Amaya para ganar con cara y con sello las elecciones presidenciales de 2022. De un lado, el hoy Gobernador de Boyacá jugó con Rodolfo Hernández. Apareció en videos en la recta final de la segunda vuelta presidencial y, junto con la hoy senadora Ana Carolina Espitia y el congresista Wilmer Castellanos, ambos de su partido, acompañaron al ingeniero santandereano. Lo que pocos sabían es que el boyacense también le apostó bajo la mesa a Petro.
Amaya –según fuentes consultadas por SEMANA– envió al excongresista Wilmer Leal y a Jaime Raúl Salamanca a la campaña petrista. Con Petro elegido, en noviembre de 2022, Carlos Amaya cambió de tercio y les dijo a los colombianos: “El voto por Rodolfo Hernández fue un error”.
Luego se movió sigilosamente para acomodarse y tener un espacio en el corazón y la agenda del presidente.
Amaya, quien saltó de la Coalición Centro Esperanza a las toldas de Rodolfo Hernández y, posteriormente, al petrismo, terminó convertido en uno de los políticos más influyentes e importantes para el presidente Gustavo Petro. Tiene bajo su poder al grueso de las directivas de la Alianza Verde, que no han permitido que el partido salte del Gobierno a la independencia. Ni siquiera se ha convocado a una asamblea nacional, pese a la salida de Antanas Mockus y Claudia López.
Su interés por Petro es tan evidente que lo puso por encima de su amistad con la exalcaldesa Claudia López, su amiga política. En febrero de 2024, ella –hoy distante del mandatario, pese a que votó por él en las presidenciales– le insistió a Amaya en la necesidad de distanciarse del líder del Pacto Histórico, pero él se negó. López hoy tiene más cercanía con el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, que con Amaya, le dijo una fuente a SEMANA.
La estrecha relación entre Amaya y Petro ya le generó los primeros frutos al gobernador y a su equipo político. De un lado, se convirtió en presidente de la Federación Nacional de Departamentos y le ayuda al Gobierno a mantener la comunicación desde Palacio con las regiones, que ha sido casi nula. Y del otro lado, está a punto de poner presidente de la Cámara si nada extraordinario ocurre.
El representante Jaime Raúl Salamanca –a quienes sus compañeros lo señalan de copiarse del presidente porque luce un lápiz en la mano durante sus apariciones públicas, al igual que el mandatario– ya tuvo el guiño de Petro para la presidencia de la Cámara. Ocurrió la semana anterior en una reunión en la Casa de Nariño entre nueve congresistas de la Alianza Verde, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, y el propio jefe de Estado. El poder de Amaya es tan grande que la congresista Martha Alfonso, más visible y ponente de la reforma pensional, declinó a la posibilidad de llegar a la presidencia de la Cámara.

Finalmente, Petro quiere atravesarse a la aspiración de la representante Katherine Miranda y ha enviado todo un arsenal político en contra de la joven congresista, que fue su jefe de debate, pero que hoy carga la cruz de hacerle contrapeso al presidente. El miércoles 17 de julio, Juan Fernando Cristo y el propio Jaime Raúl Salamanca llamaron a varios parlamentarios de La U, el Partido Conservador y el Partido Liberal para sumar respaldos en favor del congresista boyacense. Amaya y hasta la directora del Dapre, Laura Sarabia, hacen lo propio.