En la denominada Ley de Víctimas (1448), que se aprobó en 2011, quedó claro que cada año en Colombia se debe adelantar una sesión conmemorativa en el Congreso en pleno cada 9 de abril. Esa fecha se estableció para recordar el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, que ocurrió el 9 de abril de 1948 y representa la violencia partidista en Colombia.

Después del trámite legislativo, esa sesión especial se estrenó en el Congreso en 2012 y desde ese año se ha hecho la conmemoración sin problema alguno.
Sin embargo, el 9 de abril de 2026 pasará a la historia como el día en que más del 90 por ciento de los congresistas –representantes a la Cámara y senadores– no se quedaron para escuchar a quienes han sido blanco de la violencia en Colombia. Muchos de los legisladores llegaron, se registraron y se fueron retirando.

Ante la evidente inasistencia de los parlamentarios, la sesión tuvo que levantarse por falta de quorum, ya que únicamente estaban 19 representantes y 8 senadores.
Las víctimas se quejaron, manifestaron su dolor y expresaron que los políticos “los usan para las elecciones” y, cuando son elegidos, los olvidan.

Por esa razón, quienes se quedaron hasta el final también serán recordados como los únicos que sí respetaron la sesión conmemorativa y que escucharon a los representantes de un universo cercano a los 10 millones de víctimas que tiene Colombia.

