Este lunes se destapó un supuesto plan de las disidencias de las Farc para atentar contra Paloma Valencia, la candidata presidencial del Centro Democrático. La información le fue aportada a ella por el Gobierno Petro para que estuviera alerta, pero el Ejecutivo entregó otra versión en las últimas horas que ha generado revuelo en las redes sociales.

Valencia contó a los medios de comunicación que organismos del Estado le dieron cuenta de un pago de 2.000 millones de pesos para asesinarla. “He sido informada por el ministro de Defensa, el ministro del Interior y el director de la Policía Nacional de que un grupo narcoterrorista le ha puesto, otra vez, precio a mi cabeza”.
Ese atentado, aparentemente, sería gestionado por integrantes del frente 42 de la estructura delincuencial, que estaría bajo el mando de alias Buche Tula. Ella indicó que esta denuncia la hizo pública porque, a diferencia de otras intimidaciones, sería verificada y que el Gobierno le autorizó revelarla ante la opinión pública.

Gobierno descartó amenaza
El ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, se pronunció sobre el caso a través de sus redes sociales. A diferencia de Valencia, él contó que las labores de inteligencia descartaron cualquier amenaza en contra de la candidata, atribuida a lo que fue la estructura 42 de las extintas Farc o a un sujeto conocido como Buche de Tula.
“Esta conclusión ya fue comunicada al equipo de campaña y a la candidata Paloma Valencia. Sin embargo, mantenemos activas todas las capacidades de las Fuerzas Militares y la Policía, articuladas bajo el direccionamiento del Ministerio del Interior y la Unidad Nacional de Protección para proteger a todas las candidatas y candidatos presidenciales”, dijo el funcionario.

Gustavo Petro también se sumó a la controversia y señaló que Paloma Valencia no mencionó detalles de la situación: “La candidata Paloma Valencia no contó lo que se le informó por parte de la inteligencia del atentado contra ella. El atentado no era cierto; es una pelea entre delincuentes, uno con una deuda, que acusa al otro, el acreedor, del atentado sin que sea real. Esto se le dijo a la candidata, pero apareció con otra versión en sus redes”.
