El pabellón de quemados tras las elecciones de este domingo, 8 de marzo, no es pequeño. Lo conforman representantes, senadores y políticos de distintos partidos políticos reconocidos en Colombia.
Uno de ellos es el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Fue clave para el éxito de Paloma Valencia, quien recibió 3.206.698 votos y ganó la Gran Consulta, que hasta el cierre de esta edición alcanzaba los seis millones de votos.
Aun así, Uribe no logró que su lista cerrada al Senado consiguiera 25 escaños en el Congreso.
Otro de los grandes políticos de Colombia que no logró llegar al Senado fue Jorge Enrique Robledo. Fue uno de los legisladores más votados durante años, pero en esta contienda logró escasos 27.621 respaldos con el 96.53 % de las mesas informadas.

La senadora de la Alianza Verde, Angélica Lozano, se convirtió en otra de las quemadas. No llegaba a los 40.000 votos, hasta el 97 % de las mesas escrutadas. Tanto ella como su esposa, la exalcaldesa Claudia López, no salieron bien libradas en las urnas.
Katherine Miranda, quien pretendía saltar de la Cámara al Senado, no lo consiguió. Pasó de más de 100.000 votos en las elecciones de 2022 a 29.246 respaldos en el 97 % de las mesas informadas por parte de la Registraduría. En el Pacto Histórico —sus principales críticos— celebraron la derrota de la política bogotana.
En la lista de quemados también figura Olga Lucía Velásquez, una de las principales defensoras de Gustavo Petro en la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara.
Al exalcalde de Bogotá, Lucho Garzón, tampoco le alcanzaron los respaldos para convertirse en senador de la Alianza Verde. Llevaba 20.000 al cierre de la presente edición, pese a que era la cabeza de lista. Igual ocurrió con el hoy senador León Fredy Muñoz y Fabián Díaz, ambos aliados del presidente Gustavo Petro en el Legislativo.
A Lina María Garrido, la parlamentaria de Cambio Radical, que se hizo conocida en el país por su radicalismo contra Gustavo Petro, tampoco le alcanzaron los votos para llegar al Senado. Obtuvo más de 29.804 respaldos.
Igual sucedió con Carlos Fernando Motoa, cabeza de la lista al Senado por Cambio Radical; el exmagistrado César Lorduy —con todo el respaldo de la casa Char—; y Rodolfo José Hernández, el hijo del ingeniero y exprecandidato presidencial Rodolfo Hernández, quienes hicieron parte de los quemados de esa colectividad.
En el Partido Liberal también hubo quemados, entre ellos María Paz Gaviria, hija del expresidente César Gaviria y del presidente de esa casa política. Era la promesa de la colectividad, pero no encontró el respaldo que esperaba en las urnas.
También figura Alejandro Carlos Chacón, un curtido político que conoce como pocos el Legislativo.
El hoy representante Juan Carlos Lozada no alcanzó a llegar al Senado porque los votos a su favor tampoco fueron suficientes.
Horacio José Serpa, hijo del excandidato presidencial Horacio Serpa, no llegará al Senado. Y a Miguel Polo Polo, el polémico representante, no le valió el respaldo político que obtuvo del candidato presidencial Abelardo de la Espriella.
