El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, anunció una medida que tomó el Gobierno de Abelardo De La Espriella en medio de la emergencia que se ha registrado por el terremoto del 10 de agosto y los incendios forestales.

Según dijo, desde esa cartera destinará los recursos que se han decomisado en medio de los incendios para que sean donados a los damnificados del terremoto.
“Desde el Ministerio de Ambiente tomamos la decisión de que los productos forestales que fueron decomisados definitivamente y que están bajo custodia de las autoridades ambientales podrán ser utilizados para apoyar a la recuperación de las zonas afectadas”, dijo Arjona.
Entre los elementos que se destinarán para ese propósito hay madera, bambú, cañabrava, manglar, entre otros productos forestales que pueden tener un nuevo propósito, como ayudar a reconstruir a los afectados de la emergencia tras el terremoto.
“Estamos haciendo algo más: la guadua, un recurso profundamente ligado a la historia y a las comunidades de Colombia, también podrá ser aprovechada para atender la emergencia en los casos y las condiciones establecidas por nuestra circular”, explicó el ministro.
El funcionario agregó que le solicitó a las autoridades ambientales que se agilice este proceso y se priorice la entrega de los materiales para que puedan llegar lo más pronto a las comunidades.
“Estos productos no podrán ser comercializados. Esta medida no autoriza una nueva explotación forestal. Estamos poniendo al servicio de la recuperación materiales que ya están en manos del Estado y facilitando de manera excepcional y responsable el aprovechamiento de recursos para atender la emergencia”, afirmó Arjona.
El ministro mencionó que se debe proteger la naturaleza, pero a la vez se debe poner a disposición de la ciudadanía, especialmente cuando se trata de la recuperación de las comunidades.
“La naturaleza no necesita de las personas; las personas necesitan de la naturaleza para sobrevivir”, aseguró.

Lo anunciado por el ministro de Ambiente es una de las medidas que ha tomado el Gobierno de Abelardo De La Espriella en medio de la etapa de reconstrucción tras el terremoto que ya comenzó. Según se ha calculado, se necesitarían más de 35 billones de pesos para ese propósito y por lo menos en dos años se completaría la primera fase.
A través del Fondo Milagro, en el que se agrupan diez fuentes de financiación, se busca ayudar a la reconstrucción de las viviendas de los damnificados, especialmente de los departamentos de Chocó, Risaralda, Caldas y Valle del Cauca, que fueron los más afectados tras el terremoto.
El Fondo también tiene el propósito de desarrollar planes de asistencia humanitaria, rehabilitación, reconstrucción, entre otras ayudas en las que participarán actores del sector privado y público.
